La posible eliminación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), planteada por el presidente estadounidense Donald Trump hace unas semanas, representaría riesgos significativos para México, ya que afectaría negativamente la integración comercial y la competitividad regional construida, advirtió Grupo Financiero Monex.
En un análisis, la institución financiera destacó que con la revisión del T-MEC programada para julio de 2026 y el inicio de las consultas públicas en los tres países, la incertidumbre sobre la relación comercial en América del Norte continúa prolongándose.
Abundó que la política proteccionista de Donald Trump, que trajo consigo la imposición de aranceles a México y Canadá, pese a contar con un acuerdo vigente, ha hecho que la revisión del T-MEC se convierta en una negociación compleja que, en un escenario adverso, podría reconfigurar las cadenas productivas de la región.
De hecho, la institución financiera apuntó que en las últimas semanas, Estados Unidos ha preparado el terreno y ha enviado señales de que la revisión no será sencilla.
En ese sentido, el Grupo recordó que Trump insinuó recientemente que su administración podría reemplazar el T-MEC por acuerdos bilaterales, y anunció un arancel adicional de 10.0% a las importaciones canadienses, al tiempo que dio por terminadas las negociaciones comerciales con dicho país.
Cabe señalar que desde la negociación original del T-MEC, Estados Unidos y Canadá enfrentaron desacuerdos que dificultaron la firma del acuerdo en 2020 y que hoy vuelven a cobrar relevancia ante su próxima revisión.
Uno de los puntos más conflictivos fue el acceso de los productos lácteos estadounidenses al mercado canadiense, ya que Canadá defendió su sistema de cuotas internas, aunque terminó aceptando abrir parcialmente su mercado, una concesión que Washington presentó como un logro político.
También estuvo en disputa la permanencia del mecanismo de resolución de controversias del Capítulo 19 —defendido por Canadá como garantía de imparcialidad—, que finalmente logró mantenerse.
Además, en el sector automotriz, las reglas de origen más estrictas impulsadas por Estados Unidos elevaron el contenido regional mínimo y añadieron requisitos laborales, lo que generó resistencia desde Canadá.
A ello se sumaron los aranceles estadounidenses al acero y al aluminio y otros productos.
Grupo Financiero Monex mencionó que estos temas han marcado una relación compleja entre ambos gobiernos y anticiparon las dificultades que podrían resurgir en la próxima revisión del acuerdo.
A la luz de estos conflictos, indicó la institución, surge la interrogante de si, en caso de que el T-MEC no continuara, México debería negociar un tratado bilateral con Canadá.
“Considerando la estrecha integración productiva entre ambos países, especialmente en la industria automotriz, parecería conveniente. Sin embargo, el escenario se complica por la retórica agresiva de Donald Trump hacia Canadá“, resaltó.
Monex añadió que si México buscara asegurar un acuerdo bilateral favorable con EU en un contexto sin T-MEC, es probable que Washington presione para que el país limite su relación comercial con Canadá, reduciendo la integración regional en favor de un mayor comercio con EU.
“En ese caso, mantener un acuerdo bilateral con Canadá seguiría siendo útil, aunque difícilmente conservaría los mismos beneficios que el actual tratado trilateral”, expuso el grupo financiero, el cual reiteró que la retórica de Trump sobre la posible eliminación del T-MEC difícilmente generaría beneficios netos para México; por el contrario, los efectos serían mayormente negativos.
En ese sentido, la institución señaló que si se optara por acuerdos bilaterales, es probable que la integración comercial que México y Canadá han construido gracias al T-MEC y al TLCAN en las últimas décadas pierda competitividad, la cual ha permitido el fortalecimiento de diversos sectores clave y la consolidación de las cadenas de valor regionales.
Respecto a un eventual acuerdo bilateral México-Canadá, apuntó que, aunque la participación de Canadá en las exportaciones e importaciones totales de México es relativamente baja frente a la de Estados Unidos, el impacto de esta relación sobre la balanza comercial del país es positivo.
“El hecho de que la mayoría de las exportaciones mexicanas a Canadá correspondan al sector automotriz resulta clave, ya que alrededor de 31.0% de todos los envíos de México al exterior pertenecen a dicho rubro. Además, la industria automotriz mexicana depende a su vez de insumos provenientes de Canadá, por lo que esta integración comercial genera un beneficio mutuo y fortalece la competitividad de ambos países”, explicó la entidad financiera.
Este flujo comercial, añadió, no solo sostiene un sector estratégico, sino que también contribuye a la entrada de divisas, reforzando las reservas internacionales y apoyando la estabilidad del tipo de cambio.
“Por ello, resulta positivo el reciente acercamiento diplomático entre ambos países de cara a la revisión del T-MEC, pues una postura cohesionada en las negociaciones permitirá a México y Canadá no ceder con facilidad ante las presiones de Estados Unidos”, concluyó Monex.
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