Uno de los principales retos que tendrá la siguiente administración federal será elevar la calidad del gasto público para usarlo como fuente de desarrollo económico y no una de preocupación por la debilidad en las finanzas públicas, señaló el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).
De acuerdo con el IDIC, entre el 2004 y el 2016 el valor agregado generado por el sector público promedió un crecimiento anual de 0.2%.
“El crecimiento económico de 2.5% alcanzado en los últimos lustros es atribuible a la actividad del sector privado no al gasto de gobierno que, como referencia, en 2018 ejercerá recursos por más de 5 billones de pesos, una cantidad que por sí sola debería propiciar un crecimiento del PIB de por lo menos 2 puntos adicionales al promedio citado”, dijo José Luis de la Cruz, director del IDIC.
Los recientes sismos y huracanes sufridos en el país podrían resultar en una prueba aprobada para el Presupuesto de Egresos del 2018 pues, de acuerdo con los datos oficiales, los daños no exceden los 50 mil millones de pesos y no debería ser un problema para las finanzas del país, “si el Estado Mexicano hizo bien su tarea, no volveremos a ver historias como las de 1985: hoy siguen existiendo ciudadanos que no tienen un hogar por los sismos de hace tres décadas”.
PEF 2018 “quedó a deber”
No obstante, el director del Instituto considera que la política fiscal sigue sin impulsar el crecimiento económico del país, pues la mayor preocupación consiste en mantener un estricto equilibrio financiero, con preferencia hacia el gasto social asistencial.
“El ajuste fiscal se hizo en los recursos asignados a la construcción de las obras de ingeniería que México requiere para modernizar su infraestructura. De igual forma se moderó lo asignado a la estructura educativa y de salud. En a contracorriente el costo financiero de pagar los intereses del endeudamiento va al alza: más de 663 mil millones de pesos se destinarán a ello durante 2018”, expuso el Dr. De la Cruz.
Destaca también que se ha generado una dependencia por el endeudamiento, a pesar de que en el PEF 2018 no se realizaron cambios al gasto corriente, un rubro improductivo, a decir del Instituto.
Puntualizó que en el PEF 2018 también se castigó a los beneficios tributarios que reciben empresas y trabajadores, pues de acuerdo con el Presupuesto de Gastos Fiscales, este rubro representaba más de 6.6% del PIB, mientras que para 2018 será de 3.5%.
“La estrategia aumenta los ingresos del gobierno, pero disminuye la capacidad de inversión y consumo del sector privado. La única forma para que el mecanismo sea positivo es que genere crecimiento económico”, dijo el director.
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