Ninguna relación ha cambiado más por la pandemia que la que existente entre empleadores y empleados, aseguró Larry Fink, CEO de BlackRock, el mayor administrador de fondos de inversión en el mundo.

En su opinión, a medida que las compañías se reconstruyen después de la crisis sanitaria, los CEOs enfrentan un paradigma totalmente diferente del que se observó hasta hace unos años.

“Las compañías esperaban que los trabajadores fueran a la oficina cinco días a la semana. Rara vez se discutía la salud mental en el lugar de trabajo. Y los salarios de aquellos con ingresos bajos y medios apenas crecían. Ese mundo ha desaparecido”, dijo el líder inversionista.

En su carta anual a CEOs, comentó que la tasa de renuncia en Estados Unidos y el Reino Unido se encuentra en máximos históricos. Y, en el país vecino, se registran los mayores crecimientos salariales en décadas. “Es algo positivo que los empleados aprovechen las nuevas oportunidades: demuestra su confianza en una economía en crecimiento”.

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Una característica esencial del capitalismo eficaz es que los empleados exijan más de sus empleadores. Impulsa la prosperidad y crea un panorama más competitivo para el talento, impulsando a las compañías a crear entornos mejores y más innovadores para sus empleados- medidas que los ayudarán a alcanzar mayores ganancias para sus accionistas”.

El líder de BlackRock señaló que las compañías que cumplen con lo prometido están cosechando las recompensas y aquellas que forjaron fuertes lazos con sus empleados han visto menores niveles de rotación y mayores rendimientos durante la pandemia.

“Las compañías que no se ajustan a esta nueva realidad y no responden a sus empleados lo hacen bajo su propio riesgo. La rotación aumenta los gastos, reduce la productividad y erosiona la cultura y la memoria corporativa. Los CEOs deben preguntarse si están creando un entorno que los ayuda a competir por talento”.

En el documento llamó a los empresarios a ser social y ambientalmente responsables, porque el tema no es político, es capitalismo.

“El capitalismo de stakeholders no es una cuestión de política. No es una agenda social o ideológica. No es un ‘despertar’”.

Sin embargo, dijo: “no se equivoque, la búsqueda justa de rendimientos sigue siendo lo que motiva a los mercados, y la rentabilidad a largo plazo es la medida por la que los mercados determinarán en última instancia el éxito de su compañía”.

FF