El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó el jueves un nuevo acuerdo de dos años a favor de México en el marco de la Línea de Crédito Flexible (LCF) por 17.8254 mil millones de derechos especiales de giro (DEG), lo que representa aproximadamente 24 mil millones de dólares (equivalentes a 200% de la cuota de México en el FMI).

Cabe mencionar que el acuerdo del 29 de noviembre de 2017 fue aprobado por un monto de acceso original equivalente a aproximadamente 88 mil millones de dólares, el cual, a solicitud de las autoridades mexicanas, se redujo a 74 mil millones el 26 de noviembre de 2018.

Posteriormente, el acuerdo del 22 de noviembre de 2019, originalmente aprobado por 61 mil millones de dólares, se redujo en noviembre de 2021 a 50 mil millones y en noviembre de 2023 a cerca de 35 mil millones de dólares.

En un comunicado, el FMI subrayó que la renovación de la Línea de Crédito Flexible se da pese a un contexto en el que la actividad económica del país continúa débil, limitada por la consolidación fiscal considerada necesaria, una postura monetaria todavía restrictiva y los efectos derivados de tensiones comerciales a nivel global.

Aun así, el organismo resaltó que la economía mexicana “ha mostrado resiliencia y estabilidad frente a la elevada incertidumbre externa, gracias en parte a la gran solidez de las políticas macroeconómicas y los marcos institucionales, que incluyen un régimen de tipo de cambio flexible, un marco creíble de metas de inflación, la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria y un sector financiero bien regulado”.

El Fondo insistió en que “México sigue cumpliendo con todos los criterios que le permiten acceder a la Línea de Crédito Flexible”, y destacó los ajustes recientes de política económica.

En ese sentido, señaló que las autoridades han “emprendido una recalibración adecuada”, relajando la política monetaria conforme disminuyen las presiones inflacionarias y revirtiendo la expansión fiscal aplicada en 2024.

De cara a los próximos años, el FMI advirtió que una consolidación fiscal más profunda ayudaría a contener incrementos en la deuda pública y, al mismo tiempo, generaría espacio para responder a posibles choques.

Asimismo, apuntó que “indicios claros de que la inflación está encaminada a la meta de 3% permitirían un relajamiento adicional de la política monetaria”.

igualmente, el organismo sostuvo que, para elevar el crecimiento potencial del país, será necesario reducir la brecha de infraestructura, reforzar el estado de derecho y profundizar la integración con los socios comerciales internacionales.

Finalmente, recalcó que las autoridades mexicanas “están firmemente comprometidas a continuar aplicando políticas sólidas”. No obstante, alertó que México continúa expuesto a riesgos externos de carácter extremo, particularmente aquellos vinculados a la política comercial de Estados Unidos y a la eventual aplicación de aranceles.

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