La economía mexicana continúa enfrentando un entorno de incertidumbre y debilitamiento de los indicadores macroeconómicos, por lo que no muestra señales claras de un impulso importante en el corto plazo, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

En su análisis económico semanal, el organismo señaló que los crecientes niveles de incertidumbre y el debilitamiento de los indicadores mantienen la confianza empresarial en una actitud cautelosa, mientras que las expectativas de los especialistas del sector privado continúan apuntando a un crecimiento moderado.

El CEESP destacó que la más reciente Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, elaborada por el Banco de México, mostró que los pronósticos de crecimiento permanecen prácticamente sin cambios, aunque predomina una tendencia descendente.

Para 2026, el consenso de los especialistas redujo ligeramente su expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, al pasar de 1.09% a 1.07%.

Para 2027, el pronóstico también se ajustó a la baja, de 1.78% a 1.76%, mientras que para 2028 la estimación descendió de 1.90% a 1.89%.

De acuerdo con el organismo, estas previsiones no reflejan una recuperación importante de la actividad productiva. Además, el pronóstico promedio de crecimiento para los próximos diez años se ubica en 1.92%, por debajo del 2.0% promedio registrado durante los últimos 32 años.

En materia de inflación, el CEESP señaló que, tras el repunte observado por el comportamiento de los precios del componente no subyacente, la inflación general comienza a moderar su ritmo de avance, impulsada principalmente por la evolución del componente subyacente, aunque éste aún muestra cierta resistencia a la baja.

En este contexto, las expectativas de inflación de los especialistas comenzaron a corregirse a la baja.

Para 2026, el consenso prevé que la inflación general cierre el año en 4.21% y la inflación subyacente en 4.17%, aunque ambas estimaciones permanecen por encima de la meta del Banco de México de 3% +/- 1 punto porcentual.

El organismo también advirtió que las expectativas de un débil crecimiento aumentan la preocupación por el empleo formal.

Los especialistas estiman que durante este año el número de trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aumentará en 294,000 plazas, mientras que para 2027 anticipan un incremento de 374,000 registros.

Respecto a la percepción del entorno económico, el CEESP indicó que, aunque se observan algunas mejoras, predomina una visión cautelosa.

De acuerdo con la encuesta, 65% de los especialistas considera que la economía está peor que hace un año; además, 76% opina que el clima de negocios en los próximos seis meses permanecerá igual o empeorará, mientras que 53% considera que actualmente es un mal momento para invertir.

El organismo señaló que entre los factores de incertidumbre para hacer negocios destacan las políticas de comercio exterior, al tiempo que recordó que, si bien el T-MEC no se renovó automáticamente, el acuerdo permanece vigente y el gobierno mexicano deberá buscar que el país mantenga los aranceles más reducidos frente al resto de las naciones.

Asimismo, indicó que la inseguridad pública continúa figurando entre los principales factores internos que podrían obstaculizar el crecimiento económico.

El CEESP agregó que las políticas comerciales instrumentadas por el presidente Donald Trump han incrementado la incertidumbre y que ésta puede convertirse en una importante limitante para el crecimiento, como ya lo consideran los especialistas.

Ante este panorama, señaló que las autoridades mexicanas deberán redoblar esfuerzos para reducir el efecto negativo de estos factores y fortalecer el ambiente de negocios como incentivo para la inversión productiva.

Finalmente, concluyó que, en las condiciones actuales, las expectativas de crecimiento para este año y el siguiente continuarán siendo limitadas.