“Esto último ha estado sucediendo durante más de un año y no estaba relacionado inicialmente con el virus, pero la inversión caerá aún más ahora. Los precios más bajos de la gasolina ayudarán a contener la caída de las importaciones.También, las exportaciones mexicanas caerían debido al colapso de la actividad económica de Estados Unidos, lo que reducirá la demanda de bienes y servicios mexicanos, como el turismo, y los precios del petróleo… Las exportaciones netas ya eran débiles a fines del año pasado, y creemos que serán el principal canal de transmisión del coronavirus a la economía mexicana”, apuntó. Por otro lado, estima que las políticas fiscales y monetarias sean procíclicas, lo que amplificará la contracción en México, ya que en el aspecto fiscal esperan una caída neta en el gasto dada la gran disminución en los ingresos que ocurrirá por la contracción de la actividad económica. De hecho, señaló, el gasto neto disminuirá incluso si aumenta el gasto social, ya que el gasto en infraestructura probablemente se reducirá.
“Los comentarios recientes del presidente Andrés Manuel López Obrador son consistentes con esta opinión, pues dijo que el gobierno no aumentará los impuestos, ni siquiera sobre los precios de la gasolina, la deuda, ni proporcionará beneficios fiscales a las grandes empresas”.Respecto a la depreciación del peso, dijo que es un riesgo para la estabilidad financiera, aunque hasta ahora ese riesgo parece contenido.
“Finalmente, la incertidumbre sobre las políticas internas podría tener un mayor impacto en la inversión de lo que asumimos actualmente”, expuso la institución financiera, quien subrayó que la reciente cancelación de la construcción de la planta de Constellation Brands a través de una consulta popular, “es un golpe para la confianza de las empresas, similar a la cancelación del aeropuerto de la Ciudad de México en 2018”.Te puede interesar: BofA: crecimiento económico en México sucederá hasta 2021 erc





