La economía mexicana entró en recesión técnica en el primer semestre del año, luego de registrar descensos de 0.1% en el último trimestre de 2018 y en los dos primeros trimestres de 2019, según datos revisados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). De acuerdo con analistas, una recesión es un decrecimiento de la actividad económica durante un periodo de tiempo. Oficialmente se considera que existe recesión técnica cuando la tasa de variación anual del Producto Interno Bruto (PIB) es negativa durante dos trimestres consecutivos, y en este caso sumaron tres. Respecto al tercer trimestre del año, en la estimación preliminar de Inegi de octubre se manejó que la economía había avanzado 0.1%, sin embargo, la cifra se revisó a la baja para mostrar que el Producto Interno Bruto (PIB) se estancó en 0.0% de julio a septiembre, respecto al trimestre anterior. Conforme con el comunicado del organismo, lo anterior se debió a que el PIB de las Actividades Primarias aumentó 3.3% en el tercer trimestre del año, el de las Terciarias avanzó 0.1%, pero el de las Secundarias disminuyó 0.1% frente al trimestre previo. En su comparación anual, el Producto Interno Bruto tuvo un descenso real de 0.2% en el tercer trimestre del año. Por grandes grupos de actividades económicas, el PIB de las Actividades Primarias creció 5.4% y el de las Terciarias 0.1%, mientras que el de las Secundarias retrocedió 1.5% en igual periodo. Durante los primeros nueve meses de 2019 el PIB a precios constantes no registró variación frente a igual lapso de 2018, con cifras desestacionalizadas. Te puede interesar: Riesgo de una recesión global es baja, pero existe: Agustín Carstens erc