El Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) consideró que las perspectivas económicas de México han mejorado en los últimos meses, gracias al consumo de los hogares y a un leve repunte de la inversión privada, por lo que anticipa una tasa de crecimiento de 2% en todo 2023.

Sin embargo, el panorama no es notablemente más optimista para 2024, ya que las previsiones económicas apuntan a una tasa de 1.8%, ante la expectativa que la desaceleración económica esperada en el segundo semestre de este año en Estados Unidos será más moderada a lo previsto y se reflejará en nuestro país hasta el año siguiente.

Te puede interesar: OCDE mejora su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana

En este sentido, al calcularse una proyección de crecimiento económico para el presente sexenio, se advierte que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador terminará con una tasa de máximo 2% en promedio, por debajo de las tasas de 4% o 5% que prometió en su campaña electoral.

Así lo advirtieron este martes José Domingo Figueroa, presidente del IMEF, y Federico Rubli Kaiser, vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del mismo Instituto, en una conferencia de prensa.

Creemos que el promedio de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) sexenal estaría por debajo del 2%. Entonces, sería obviamente una tasa de crecimiento muy baja en relación con los promedios históricos de los últimos dos o tres sexenios”, comentó Rubi Kaiser.

Los expertos del IMEF recuerdan que si bien la economía mexicana cayó 8% en 2020, con motivo de la crisis por la pandemia del Covid-19, la recuperación económica ha sido más lenta a lo esperado. En 2021, el PIB repuntó 5%, pero después, en 2022, el avance fue de solo 3.1%.

Apenas estamos saliendo PIB negativo y estamos llegando a niveles del 2019. De hecho, cerramos 2022 todavía un poquito por debajo de los niveles del 2019”, comentó José Domingo Figueroa.

En un principio, la recuperación económica de México tras la crisis por el Covid-19 estuvo encabezada por el sector exportador, ante la demanda de bienes en la economía norteamericana. Pero en los últimos meses, el impulso de las exportaciones ha perdido dinamismo, a causa de las previsiones de recesión de Estados Unidos, de ahí que el consumo interno tendrá un protagonismo mayor en 2023.

Los expertos del IMEF opinaron que, para impulsar tasas más altas de crecimiento económico, es necesario fortalecer el presupuesto y los programas destinados a la salud y educación de la población, en aras de reforzar las capacidades del capital humano, que permitan aumentar la productividad de todas las actividades económicas.

Asimismo, México requiere de hacer prevalecer el estado de derecho, lo que redundará en mayor confianza de la inversión para establecerse en el país y fomentar la generación de nuevos proyectos productivos.

GC