La economía mexicana registró una contracción trimestral de 0.77% en el primer trimestre de 2026, su primera caída desde el cuarto trimestre de 2024, de acuerdo con cifras desestacionalizadas de la Estimación Oportuna del Producto Interno Brimestral (EOPIBT) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Además, fue la primera ocasión desde el último trimestre de 2024 en que los tres grandes grupos de actividad económica retrocedieron de manera simultánea en su comparación trimestral.

Dentro del desglose por actividad, las actividades primarias, vinculadas al sector agropecuario, reportaron una disminución de 1.36% trimestral, mientras que las actividades secundarias, que comprenden industria, manufactura, construcción, minería y generación eléctrica, retrocedieron 1.05 por ciento.

Por su parte, las actividades terciarias, donde se agrupan comercio y servicios, mostraron una caída de 0.61% respecto al trimestre previo.

En su comparación anual, el Producto Interno Bruto de México avanzó 0.20%, con lo que desaceleró frente al crecimiento de 1.79% observado en el trimestre inmediato anterior.

Al interior del dato anual, las actividades terciarias crecieron 0.88%, una desaceleración significativa frente al avance de 2.14% registrado en el cuarto trimestre de 2025. Se trata de su menor tasa de crecimiento anual desde el primer trimestre de 2021.

Las actividades primarias cayeron 0.08% anual, en lo que significó su primer retroceso desde el cuarto trimestre de 2024.

En tanto, las actividades secundarias retrocedieron 1.14% anual, luego de haber mostrado un crecimiento de 0.34% en el trimestre previo. Este segmento mantiene señales de debilidad desde 2024 y ha reportado caídas anuales en siete de los últimos ocho trimestres.

En un análisis, Banco BASE señaló que los resultados del PIB al arranque de 2026 representan una señal negativa para el desempeño económico del resto del año, al reflejar que persiste la debilidad en las actividades primarias y secundarias, al tiempo que se observa un deterioro relevante en las terciarias, que incluyen comercio mayorista, minorista y servicios.

La institución indicó que este comportamiento responde al deterioro sostenido del mercado laboral y su efecto sobre el consumo.

Recordó además que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de febrero ya había mostrado debilidad en subsectores de servicios de esparcimiento y recreación, así como en alojamiento temporal y preparación de alimentos.

Ante este escenario, Banco BASE recortó su expectativa de crecimiento para el PIB de 2026 de 1.2% a 1.0%.

Por separado, Kapital afirmó que la contracción trimestral del PIB confirma una pérdida de dinamismo de la economía mexicana al inicio de 2026, con debilidad extendida entre sectores.

“La caída en las actividades secundarias sugiere un menor impulso industrial y manufacturero, mientras que el retroceso en servicios apunta a una moderación de la demanda interna. En conjunto, los datos reflejan un entorno de crecimiento débil, afectado por la desaceleración económica global, la incertidumbre comercial y condiciones geopolíticas aún tensas”, mencionó.

A su vez, Grupo Financiero Monex destacó que el deterioro sectorial refleja la atonía en la manufactura y la falta de impulso en servicios y comercio, por lo que, en conjunto, “el dato sugiere que la actividad se mantiene en terreno negativo y sin tracción suficiente, confirmando un arranque de año débil”.

“Hacia adelante, se prevé que la economía mantenga un ritmo acotado, con una posible recuperación gradual en la segunda mitad del año. No obstante, el desempeño seguirá condicionado por la debilidad industrial, una demanda interna más cautelosa y un entorno externo incierto.

En este contexto, el escenario base apunta a un crecimiento limitado y sin consolidación sólida, con un balance de riesgos sesgado a la baja. Para 2026 estimamos una expansión del PIB de 1.47% anual”, concluyó.

er