La economía de Estados Unidos concluyó el año 2023 con una tasa de crecimiento de 2.5%, cifra que superó el incremento 1.9% del año inmediato anterior, y despejó las previsiones sobre una posible recesión económica, por la inflación y las elevadas tasas de interés.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos informó que la economía norteamericana, medida a través del Producto Interno Bruto (PIB), avanzó 3.3% en el cuarto trimestre del año pasado en forma anualizada, es decir si este mismo ritmo de crecimiento se hubiera presentado durante todo 2023.

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Sin embargo, el dato anterior fue menor que la tasa anualizada de 4.9% del tercer trimestre de 2023, lo que deja ver que la economía de Estados Unidos se acerca a una etapa de desaceleración.

El desempeño de la economía norteamericana se explica principalmente por el buen comportamiento del consumo privado, sustentado en la generación de empleos, la fortaleza de los salarios y los bajos niveles de desempleo abierto.

Analistas del sector privado y los actores de los mercados financieros temían el surgimiento de una recesión económica en 2023, derivado de las políticas monetarias restrictivas ordenadas para contener la inflación, fenómeno heredado de la crisis económica por la pandemia del Covid-19.

El Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha tenido que aplicar recortes a las tasas de referencia para frenar la inflación y evitar que esta se desbordara, lo que pudo tener como efectos secundarios un “enfriamiento” del consumo, la inversión y de la economía en su conjunto.

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Sin embargo, estos efectos no se cumplieron de manera tan drástica a lo largo de los meses de 2023, de ahí que algunos analistas comenzaron a hablar ya no de una recesión, sino de un aterrizaje suave o “soft-landing”, lo que sugiere que la economía estadounidense puede perder dinamismo en su ritmo de crecimiento, pero no necesariamente pasar por una crisis.

Gabriela Siller Pagaza, jefa de la unidad de Análisis de Banco Base, explicó que el crecimiento de 2.5% del PIB estadounidense en 2023 se debió en lo principal al consumo privado y al gasto del gobierno.

En sus cuentas de redes sociales, la experta atribuyó 1.49 puntos porcentuales al consumo, 0.68 puntos porcentuales al gasto del gobierno y 0.58 puntos a las exportaciones netas; mientras que la inversión restó 0.21 puntos porcentuales.

Asimismo, Alexis Milo Caraza, socio fundador de la empresa de consultoría Telekonomics, consideró como positivos los resultados del PIB de Estados Unidos, al cierre de 2023, ya que pueden confirmar que en lugar de una recesión, la economía de ese país caerá en un “soft-landing”.

GC