Las principales economías de América Latina, entre ellas la de México, se encuentran en proceso de expansión, tras haber superado la crisis del Covid-19; sin embargo, corren “a una velocidad de sobrecalentamiento”, que impide hacer bajar la inflación y relajar la política monetaria.

Las principales economías de América Latina –Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México, Perú y Uruguay— empezaron a recuperarse desde finales de 2021 –con excepción de México, que comenzó en el tercer trimestre de 2022—, gracias a las políticas económicas oportunas que tomaron los gobiernos nacionales para superar la crisis del Covid-19, refirió Moody´s Analytics, en el análisis “América Latina en zona de sobrecalentamiento”.

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De modo que las economías más importantes de la región ya estaban en expansión a finales de 2022, tendencia que se ha mantenido en lo que va de 2023 y que ha dejado ver un escenario de “sobrecalentamiento”, alimentado por la alta demanda de bienes y servicios de los hogares y una mayor producción de productos y servicios que trata de satisfacer ese consumo.

Este comportamiento ha dado lugar a lo que se conoce como una “brecha positiva del producto”.

“Una economía desarrolla una brecha positiva cuando la producción es sobreestimulada por un exceso de demanda interna, por lo que la economía avanza a una velocidad superior a la capacidad productiva natural”, explicó Moody’s Analytics en su análisis.

La brecha del producto de América Latina fue de 0.5% a finales de 2021, según los autores del reporte.

En ese sentido, la consecuencia de esta dinámica económica ha sido una tasa de inflación general persistentemente alta, y sobre todo la inflación subyacente, que es la que elimina los precios más volátiles y que se considera el “corazón” de la inflación.

Asimismo, los bancos centrales de los países latinoamericanos se han visto forzados a elevar sus tasas de referencia, con el propósito de hacer bajar la inflación, una medida que se relajará hasta tenerse la certeza que el nivel general de precios sostiene una trayectoria descendente.

“La persistente inflación en América Latina fue impulsada por la sobreexpansión de sus economías presionadas por el exceso de demanda que generó la prolongación de las políticas monetarias expansivas de los bancos centrales latinoamericanos”, refirió Moody’s Analytics.

De ahí que “los bancos centrales tendrán que mantener las condiciones monetarias en terreno restrictivo para enfriar a sus economías, con el fin de asegurar la convergencia inflacionaria”, agregó el documento.

GC