Los analistas de Moody’s ven un mal negocio para Petróleos Mexicanos (Pemex) en las refinerías de Dos Bocas y Deer Park.

La calificadora crediticia expuso sus dudas respecto a la viabilidad del negocio de refinación para Pemex, cuyos problemas financieros, que arrastra desde hace años, empeoraron con la tormenta económica desatada por el COVID-19.

Moody’s considera que los costos de inversión y operación tanto de Dos Bocas como de Deer Park serán un lastre para Pemex, que requerirá de apoyos federales para mantener ambos proyectos a flote, pesando todavía más sobre el erario.

Dos Bocas es uno de los proyectos clave del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Es la joya de la corona en un plan para restaurar las operaciones de refinación en el país, con lo que el presidente planea alcanzar la soberanía energética para México.

Deer Park es una refinería ubicada en Houston (Texas) que se compró a la petrolera anglo-neerlandesa Royal Dutch Shell. El gobierno federal espera incorporarla a su plan de refinación, junto con Dos Bocas y otras seis refinerías que a renovarse.

Los costos por Deer Park no preocupan tanto a Moody’s, pues representaría un costo de apenas 600 millones de dólares (mdd). Dos Bocas es otro cuento.

El gobierno federal estima que construir la nueva refinería tendrá un costo de 8 mil mdd y no tomará más de tres años. Es decir, el proyecto quedaría completo para finales de 2021. Basándose en estimaciones de firmas internacionales de construcción, Moody’s proyecta un costo de entre 10 mil mdd y 12 mil mdd, dado que el gobierno mexicano tiene conocimiento limitado sobre cómo armar una refinería.

“Este proyecto coloca una carga en el manejo de recursos de la compañía y requerirá más apoyo del soberano para fondear las inversiones de capital […] Creemos que los frutos económicos de la inversión en refinerías serán, probablemente, bajos”, se lee en el documento.

Los riesgos más graves radican en que haya contratiempos en la construcción de la refinería.

El gobierno lopezobradorista está apostándole fuerte a la refinación. AMLO llegó a Palacio Nacional lanzando una campaña de “rescate” para Pemex, que lleva más de una década en declive.

El plan de rescate incluye inyecciones directas de capital, alivios fiscales y modificaciones al marco legal para beneficiar a Pemex, a veces a costas del resto de los participantes en el mercado energético del país, todos ellos privados.

La calificadora considera que la carga extra que representarán ambas refinerías para Pemex requerirá de más apoyos por parte del gobierno federal.

Los analistas de Moody’s no son los únicos que ven riesgos financieros para la petrolera estatal. Horas antes, Grupo Financiero BBVA presentó un análisis en el que puso en tela de juicio la viabilidad de más apoyos fiscales para Pemex.

Te puede interesar: Cuestionable que Pemex pueda seguir recibiendo alivios fiscales: BBVA

cach