El hecho de que el balance público del gobierno mexicano se mantenga en orden en el primer semestre del año ha tenido una contraparte y que consiste en una contención del gasto público programable.
El gobierno federal obtuvo en el primer semestre del año ingresos inferiores a los del programa por 189,558 millones de pesos (mdp), equivalente a 0.6% del Producto Interno Bruto (PIB), por una caída en los ingresos petroleros, a causa de un descenso en los precios internacionales del petróleo.
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En el caso particular de los ingresos tributarios, el primer semestre dejó ver que la captación de impuestos resultó menor a lo programado por 89,710 mdp, cifra equivalente a 0.3% del PIB, ya que la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) fue menor en 101,030 mdp.
Pero a pesar de los menores ingresos públicos, en relación con el programa, la evolución del gasto total del gobierno mexicano en el primer semestre de 2023 permitió que el déficit fuera aproximadamente menor en 90,272 mdp a lo establecido en el plan de trabajo, refirió la unidad de análisis económicos de BBVA México, en un reporte sobre las finanzas públicas.
Lo anterior deja ver que “la continua contención del gasto programable no parece ser sostenible para mantener la disciplina fiscal en un contexto de ingresos petroleros aún relevantes y mayores presiones de gasto social y de infraestructura”, refirió el documento.
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Al revisar la información que publicó hace unos días la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) sobre las finanzas públicas al primer semestre del año, BBVA encontró que el gasto total del gobierno fue 3.7% superior, comparado con lo ejercido en el mismo periodo de 2022, debido al aumento en el servicio de la deuda pública.
Como consecuencia, el análisis de las cifras indica que algunas áreas específicas del gasto público tuvieron que hacer ajustes para gastar menos a lo previsto, este es el caso de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la administración pública central.
Las empresas productivas del Estado bajaron sus erogaciones en 92,176 mdp, mientras que el gobierno central hizo un esfuerzo por ahorrar unos 89,874 mdp en relación con lo previsto en el programa del gobierno federal.
De esta manera, la unidad de análisis de BBVA considera que si bien el gobierno federal ha cumplido con sus promesas de no permitir un desorden de las finanzas públicas y no generar un abultado déficit presupuestal, en los hechos esto ha implicado que se tengan que hacer ajustes a la hora del gasto.
El servicio de la deuda pública genera presiones a las finanzas públicas que indican que es necesario recortar fortalecer los ingresos de la federación, para tener más margen en el gasto presupuestal.
GC





