Ni la crisis económica que se avecina será suficiente para que México deje de pagar la deuda pública.  El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) descartó la cancelación o suspensión de la deuda como una medida para aliviar la presión que las finanzas públicas sentirán mientras se transita por la recesión económica que se avecina. 
“No estoy de acuerdo en la cancelación de la deuda pública, no estoy de acuerdo en eso, ni siquiera en obtener una prórroga. Nosotros tenemos capacidad para hacer frente a los compromisos adquiridos, aun cuando nos dejaron una deuda pública cuantiosa”, declaró durante su conferencia matutina del viernes. 
El comentario de AMLO responde a una petición hecha por el diputado morenista Mario Delgado Carrillo, quien se sumó a la petición del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) para que se cancele la deuda externa del país. Esa misma mañana, el presidente dijo que la cancelación de 281 fideicomisos decretada el jueves resultará en ahorros por 250 mil millones de pesos (mdp) que irán directo al erario público. La mayor parte de esos recursos irán al pago de la deuda, señaló. 
“Les diría que a este concepto vamos a destinar la mayoría de los recursos, porque no queremos que se incremente la deuda, queremos hacer todo lo posible para mantener el compromiso, seguir cumpliendo de que no haya aumento en la deuda pública. Esto es contrario a lo que se hacía antes, que lo primero es pedir créditos”, comentó. 
El resto de los recursos que deje la cancelación de fideicomisos alimentarán a programas sociales, serán incorporados a créditos empresariales que reactiven la economía y se canalizarán a las arcas de Petróleos Mexicanos (Pemex) para mantenerla a flote.  Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el perfil de deuda pública del país es “robusto” y la deuda externa representa únicamente 22% del total. “Prácticamente el 100%” de la misma está a tasa fija.    Te puede interesar: Cancelación de fideicomisos dejará 250 mil mdp en ahorros: AMLO cach