Analistas de Citibanamex estiman que México perderá 23,600 millones de pesos (mdp), o alrededor de 0.1 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) debido al problema de desabasto ocasionado luego de que se cerraran los ductos como parte del plan del Gobierno Federal en contra del huachicoleo.
“Suponiendo que las condiciones vuelvan a la normalidad en los próximos días, estimamos una pérdida bruta en el PIB atribuida a la escasez de combustible de alrededor de 39 mil millones de pesos. Además, asumimos una recuperación de 13 mil millones de pesos para fines de enero y otros 3 mil millones en el siguiente mes. “En consecuencia, la pérdida neta total del PIB es de 23,600 millones de pesos o alrededor de 0.1pp del PIB”, señalaron los expertos en una nota.
En este sentido expusieron que aunque aplauden la resolución del gobierno para combatir un problema que se ha convertido gradualmente en una amenaza nacional, los efectos secundarios de la estrategia implementada pueden ser importantes. Advirtieron que los costos de eficiencia y los impactos macroeconómicos se intensificarían cuanto más tarde en reanudarse el abasto de combustibles.
“Un tema crucial es si el impacto de la oferta dura más tiempo. Nuevamente, para los propósitos de Pemex y las finanzas públicas, la estrategia implementada es, por definición, más costosa”.
En este contexto, es preocupante que ni AMLO ni al Secretaria de Energía ni el Director Ejecutivo de Pemex hayan proporcionado aún una lista bien definida de medidas a implementar ni una guía sobre cuánto tiempo durará el cierre de los ductos, por no hablar de los problemas de escasez.
“Sus diagnósticos también son ambiguos, a veces culpan a los huachicoleros que perforan las tuberías, a veces denuncian a los ejecutivos de Pemex y a veces acusan a las estaciones de servicio que compran combustible robado en el mercado negro”.
Los analistas apuntaron que, en el extremo, si el nivel de robo sigue siendo el mismo una vez que el sistema de ductos se haya restablecido por completo, los beneficios bajarán a cero y los costos dependerán de la duración del choque. Añadieron además que los impactos macroeconómicos también se intensificarían cuanto más tarde en reanudar el servicio normal.
“Para nuestras estimaciones, hemos asumido que el número de estados afectados permanece constante y con un impacto que dura como máximo 17 días; un número mayor (menor) de estados afectados podría aumentar (reducir) el impacto.  En este escenario particular, el efecto si la situación actual dura 45 días implicaría un impacto de 0.3pp del PIB.
“Sin embargo, deberíamos tomar esta cifra con un grano de sal, ya que estamos asumiendo una trayectoria lineal: es más probable que los efectos de segunda ronda se materialicen a medida que las condiciones actuales se prolonguen”, concluyeron.
Te puede interesar: Comercios de la CDMX y cuatro estados pierden 4 mmdp por desabasto erc