La debilidad mostrada durante 2026 por algunos de los principales impuestos, particularmente el Impuesto Sobre la Renta (ISR), representa un reto considerable para alcanzar la recaudación tributaria histórica prevista por el Gobierno para 2027, advirtió Skandia.

En un análisis, el equipo de la institución financiera retomó que la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (LIF) contempla ingresos tributarios por 6 billones 263 mil 886.8 millones de pesos, cifra que marcaría un nuevo máximo y equivaldría a 15.9% del Producto Interno Bruto (PIB), además de representar un crecimiento real de 5.9% frente al cierre estimado de 2026.

La propuesta forma parte del Paquete Económico 2027, presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) al Congreso de la Unión el 8 de septiembre de 2026, en donde la dependencia tomó como base una estimación de cierre para este año menor a la aprobada originalmente.

Cabe mencionar que para 2026, Hacienda aprobó ingresos por aproximadamente 5 billones 838 mil 571 millones de pesos; sin embargo, ahora calcula que ascenderán a 5 billones 730 mil 891.9 millones, alrededor de 107.7 mil millones menos de lo presupuestado.

La diferencia entre este último cálculo y la meta planteada para 2027 sería de cerca de 533 mil millones de pesos, con lo que los impuestos aportarían alrededor de dos terceras partes de los ingresos presupuestarios totales, estimados en 9 billones 156 mil 528.9 millones de pesos.

El aumento proyectado de la recaudación tributaria cobra mayor relevancia ante la disminución prevista de los ingresos petroleros, que bajarían a 984 mil 539.7 millones de pesos, una caída real de 14.4% frente al cierre estimado de 2026.

De acuerdo con el análisis, Hacienda relaciona este descenso con menores precios esperados para el petróleo y el gas natural, así como con un tipo de cambio más bajo y una plataforma de producción de hidrocarburos similar a la del año anterior.

La mayor aportación tributaria provendría del ISR, con una recaudación proyectada de 3 billones 288 mil 975.3 millones de pesos, para el cual el Gobierno anticipa una recuperación apoyada en el comportamiento de la actividad económica y en los cambios propuestos a la legislación fiscal.

Entre los ajustes se encuentran mayores controles sobre las deducciones y las pérdidas fiscales de las empresas con ingresos superiores a 50 millones de pesos, además de acciones contra las llamadas empresas factureras para ampliar la base efectiva del ISR y reducir los espacios utilizados para la evasión y la elusión fiscal.

El segundo impuesto con mayor aportación sería el Impuesto al Valor Agregado (IVA), del que se esperan 1 billón 768 mil 17.3 millones de pesos, 2.6% más en términos reales respecto al cierre estimado de este año.

Skandia vinculó el desempeño de este gravamen con la actividad económica y el gasto de consumidores y empresas. A ello se sumarían las medidas de recaudación y control previstas por Hacienda para obtener más recursos sin elevar la tasa general del IVA.

En el caso del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), la proyección asciende a 828 mil 256 millones de pesos, de los cuales aproximadamente 538 mil 549.2 millones provendrían del gravamen aplicado a los combustibles automotrices.

El análisis señala que un escenario de menores precios internacionales del petróleo permitiría reducir los estímulos fiscales otorgados a las gasolinas y el diésel, lo que aumentaría el monto efectivamente recaudado mediante este impuesto.

En conjunto, el ISR, el IVA y el IEPS concentrarían cerca de 94% de la recaudación tributaria prevista para 2027, con aproximadamente 5.885 billones de pesos.

Skandia precisó que el Impuesto Sobre Nóminas (ISN) no debe sumarse a los 6 billones 263 mil 886.8 millones de pesos calculados por Hacienda, debido a que se trata de un gravamen estatal y no forma parte de los ingresos federales incluidos en la LIF.

La previsión para 2027 superaría el máximo registrado en 2025, cuando la recaudación tributaria federal alcanzó alrededor de 5.35 billones de pesos, equivalentes a aproximadamente 15.16% del PIB. En ese año, el ISR fue el impuesto con la mayor aportación, con cerca de 2.889 billones de pesos, seguido por el IVA y el IEPS.

Con la nueva meta, Hacienda espera que los ingresos tributarios alcancen 15.9% del PIB en 2027, su mayor proporción desde 2018, apoyados principalmente en la recaudación del ISR, el IVA y el IEPS.

er