Moody’s añadió al clima de incertidumbre en torno al gobierno mexicano y sus empresas productivas.  La calificadora crediticia anunció el viernes un recorte a la calificación crediticia de México. La nota del país pasó de A3 a Baa1.   En la escala de Moody’s, esto significa que el gobierno pasó a un rango medio en su perfil crediticio; es decir, su capacidad para pagar deuda a corto plazo es alta, pero existen algunos riesgos de que no pueda cumplir sus obligaciones fiscales.  El movimiento a la baja se debió principalmente a tres factores, explicó la calificadora: 
  • Se debilitaron todavía más las perspectivas de crecimiento a mediano plazo 
  • El deterioro de la situación financiera y operativa de Pemex continúa y erosiona la fortaleza fiscal de México 
  • Hay deterioro también en el marco de políticas públicas y la capacidad institucional 
Respecto al desempeño económico del país, Moody’s espera que este sea significativamente más débil a mediano plazo en comparación con las cifras de crecimiento registradas en la década anterior. De 2021 a 2023, la calificadora proyecta crecimiento promedio de 2.0% en el Producto Interno Bruto (PIB). En la década anterior, el promedio de crecimiento económico fue de 2.7%.  Añadió que las decisiones de política económica y los “mensajes encontrados” siguen frustrando el clima de inversión en el país. 
“Decisiones de política económica y mensajes encontrados bajo la administración actual han afectado de manera fundamental el clima de negocios y probablemente continuarán impactando la inversión privada en los próximos años, así como la perspectiva de crecimiento en el mediano plazo”, se lee en su reporte.    
Por si fuera poco, la calificadora considera que el programa de austeridad del presidente Andrés López Obrador (AMLO) está “debilitando las capacidades administrativas del gobierno”. 
“[Los] recortes de sueldos y compensaciones aplicados en diversas secretarías y entidades públicas han debilitado la capacidad administrativa del gobierno. Adicionalmente, ante la reducción significativa en presupuesto y cambios en gobierno corporativo para diversos órganos regulatorios autónomos, Moody’s considera que la capacidad institucional se ha erosionado, impactando con ello la capacidad del gobierno para responder y manejar choques de manera efectiva, y haciendo menos predecible el marco regulatorio”, explicó. 
La perspectiva crediticia para el país permanece negativa, reflejando el riesgo de un deterioro todavía mayor en la economía y en las finanzas del país causado por el clima de incertidumbre y la respuesta insuficiente del gobierno federal para enfrentar el panorama económico y el lastre fiscal de Pemex.    

Pemex cae a rango especulativo en la escala de Moody’s  

Pemex cayó dos escalones en la escala crediticia de Moody’s, pasando de una nota Baa3 a Ba2. Con este recorte por parte de la calificadora, la petrolera estatal pasó al grado especulativo de su escala, en el que se perciben “riesgos crediticios sustanciales”. 
“Estas acciones fueron causadas por los mayores riesgos de liquidez y de negocio para la empresa, además de por el anuncio hecho el 17 de abril de un recorte a la nota crediticia del gobierno mexicano, pasando su calificación de A3 a Baa1 con perspectiva negativa”, explicó la calificadora en su comunicado. 
El panorama crediticio permanece negativo para Pemex. Nymia Almeida, vicepresidente senior de Moody’s, señaló que esto se debe a que la petrolera depende en buena medida de la solidez financiera del gobierno mexicano, cuya perspectiva crediticia también permanece negativa.    

Tormenta de pesimismo en torno a México

Esta semana fue de pesadilla para el los perfiles crediticios de México y sus empresas productivas. Fitch Ratings anunció en la semana un recorte a la nota del país, dejándola a un paso de perder su grado de inversión. Días después, la misma calificadora recortó las notas de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), citando la baja en la calificación de México como la principal razón. La sacudida ha sido notable para Pemex. Fitch bajó su calificación hace menos de 15 días; es decir, la calificación crediticia de la petrolera fue revisada a la baja tres veces en menos de dos semanas (dos veces por parte de Fitch, una por parte de Moody’s). Pemex se encuentra por debajo del grado de inversión en la escala de Fitch (BB) y en la de Moody’s (Ba1). Ante ojos de S&P Global Ratings, la petrolera todavía tiene que caer otros dos escalones para encontrarse en grado especulativo. La posición es más optimista para el gobierno mexicano, al menos por el momento. Sólo Fitch Ratings lo coloca a un paso del grado especualtivo (BBB-).  

Podemos amortiguar impacto de la crisis económica: Hacienda

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público respondió con rapidez a los movimientos de las calificadoras crediticas. En un comunicado enviado la tarde del viernes, la dependencia aseguró que el gobierno mexicano cuenta con las herramientas y la estrategia adecuadas para mantener a flote las finanzas del país durante la crisis económica que se avecina.
“Los fundamentos institucionales y económicos de nuestro país son sólidos y el Gobierno de México despliega una estrategia para mitigar los efectos de salud y económicos del COVID-19, la cual respaldará la recuperación económica dentro de un marco de prudencia fiscal”, se lee en el comunicado.
Hacienda subrayó además que México no es el único país que ha sufrido recortes en sus calificaciones crediticias. Las calificadoras “iniciaron un ciclo de ajustes a nivel global de las calificaciones crediticias a una escala y velocidad sin precedentes, con más de 65 acciones negativas de calificación desde el 9 de marzo“. Lo anterior se debe al nubarrón de incertidumbre que se posa sobre la economía global como consecuencia directa de la amenaza económica que representa la pandemia de coronavirus.   Te puede interesar: Fitch Ratings da un tijeretazo más a notas de Pemex y CFE cach