A un día de haberse reunido personalmente con Tom Vilsack, secretario de Agricultura de Estados Unidos, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, insistió en que su gobierno continuará adelante con la disposición de suspender las importaciones de maíz amarillo transgénico, a partir de 2024, y también aceptó que existe el riesgo de que se abra un panel de solución de controversias entre los dos gobiernos para atender este asunto.
Sin embargo, el mandatario dejó abierta la posibilidad de que las autoridades sanitarias de ambos países hagan un análisis sobre el maíz transgénico para consumo humano y expliquen si efectivamente la biotecnología aplicada a este producto resulta dañina para la salud o definitivamente no.
En su conferencia de prensa de todas las mañanas, López Obrador dijo este lunes que, en su reunión con Vilsack, ratificó que su gobierno no permitirá el ingreso de maíz amarillo transgénico al país, pero que continuará adelante el diálogo entre los dos países para encontrar una solución, debido a que los productores agrícolas norteamericanos acusan que serán afectados con el cierre del mercado mexicano, que constituye el principal destino de sus exportaciones.
Pero “si no se llega a este acuerdo hay paneles y no alarmarnos que se acuda a un tribunal y que decida; pero nosotros no podemos ceder a esa solicitud”, aceptó el mandatario sobre las consecuencias que puede tener la política en relación con el maíz transgénico.
“No aceptamos el maíz transgénico para consumo humano y estamos buscando la forma de que ellos entiendan que una cosa es lo mercantil, la ciencia que permite mayor productividad y otra cosa es la salud y que, si se tiene que decidir entre la salud y el mercantilismo, nosotros optamos por la salud”, dijo López Obrador.
Si bien existe una clara confrontación entre México y Estados Unidos por el comercio del maíz transgénico, el mandatario aseguró que la reunió con Vilsack transcurrió en buenos términos, ya que el funcionario norteamericano “se llevó toda la información” y manifestó su disposición de alcanzar una salida negociada con el gobierno mexicano.
Te puede interesar: EU recurrirá a mecanismo del T-MEC si no hay acuerdo sobre maíz transgénico: Vilsack
En este sentido, López Obrador propuso que las autoridades sanitarias de los dos países elaboren un reporte sobre la seguridad del maíz transgénico, para salir de dudas.
“Podemos también llevar a cabo un acuerdo, para que la agencia de salud de Estados Unidos y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) hagan un análisis de las características de ese maíz amarillo y nos aseguren que no son dañinas para la salud”, dijo el comentario, sobre el planteamiento que hizo a Vilsack.
“Entonces se avanzó, el secretario de Agricultura de Estados Unidos es una gente consciente, nos entendió, hay también mecanismos para dirimir estas controversias, en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), pero nosotros tenemos elementos para defender el por qué no se permite el maíz transgénico”, dijo el mandatario.
(Con información del diario El Universal)
GC





