Grupo Financiero BASE recortó de 1.2% a 1.0% su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana en 2026 y advirtió que, aunque el Mundial de Futbol podría evitar una recesión técnica este año, el país ya enfrenta una “trampa de estancamiento económico”.
El ajuste respondió a que la contracción de la actividad económica en el arranque del año fue más profunda de lo anticipado por los indicadores oportunos, explicó la institución.
“Ya veíamos venir una caída trimestral en el PIB; sin embargo, la caída fue más profunda de lo que se estimaba de acuerdo al IGAE y al IOAE”, señaló la directora de Análisis Económico y Financiero de la firma, Gabriela Siller.
La economista sostuvo que la magnitud de la contracción refleja un deterioro mayor al previsto en la actividad económica y explicó que, bajo la metodología de publicación utilizada en Estados Unidos, el dato equivaldría a una caída trimestral anualizada de 3.2%.
“No es cualquier cosa esta caída, o sea, no es como ‘bueno, medio que cayó el PIB’. No, sí es profundo”, afirmó.
Siller destacó que una de las principales señales de debilidad es que los tres grandes grupos de actividad económica registraron caídas trimestrales simultáneas, lo que evidencia un deterioro generalizado de la economía.
Añadió que el retroceso del sector terciario resulta especialmente relevante por el peso que tiene dentro de la actividad productiva nacional.
No obstante, BASE prevé un repunte de la actividad durante el segundo trimestre del año, pero considera que esto respondería principalmente al efecto temporal del Mundial de Futbol, que aportaría sólo 0.15 puntos porcentuales al PIB mediante mayor turismo y consumo.
En ese contexto, Siller consideró que dicho impulso sería suficiente para evitar una recesión técnica, aunque no para revertir el entorno de debilidad estructural.
“Los 0.15 puntos porcentuales serían precisamente por ese turismo y consumo adicional por el Mundial de Fútbol, por los que se llevarán a cabo algunos partidos en el país, y como quiera, aunque no se llevarán a cabo partidos en México, siempre el Mundial de Fútbol impulsa un poco la actividad económica. Pero, la verdad, es que creemos que México cayó en una trampa de estancamiento económico.
“En un escenario optimista, estaríamos creciendo 1.45%, pero sería en caso de que por el Mundial de Fútbol se reciban muchos más turistas y se gaste mucho más en el país. En un escenario pesimista, estaríamos creciendo exactamente lo mismo que el año pasado.
“Yo creo que de la recesión esta vez nos salvará el Mundial de Fútbol y, un poco también, el efecto matemático de baja base de comparación del año pasado”, comentó.
La analista explicó que el problema económico de México responde a factores estructurales más que a choques temporales.
“Lo que vemos es que este bajo crecimiento no es algo coyuntural… realmente creemos que es un cambio estructural”, afirmó.
De acuerdo con la economista, el estancamiento obedece a una combinación de debilitamiento institucional, mayor informalidad, caída de la inversión fija y menor productividad.
En ese sentido, aseveró que “el peor error que se ha cometido en México es el debilitamiento en las instituciones”.
Como consecuencia de ese deterioro, BASE considera que el potencial de crecimiento de la economía mexicana se ha reducido de forma estructural.
“Creemos que con la capacidad productiva que se tiene México ya no podemos crecer a tasas del 2%, sino más bien a tasas de 1.4, 1.5 o 1.6%”, indicó Siller.
Cabe mencionar que la institución también proyecta que la inversión fija bruta caerá 2% en 2026, lo que implicaría dos años consecutivos de retrocesos.
Además, alertó que la reducción en la capacidad productiva podría traducirse en mayores presiones inflacionarias de largo plazo, elevando el riesgo de un escenario de estanflación.
Siller agregó que otros indicadores también muestran señales de estancamiento, entre ellos el mercado laboral, donde la creación de empleo se concentra en la informalidad.
Detalló que la tasa de informalidad se ubicó en 54.85% a marzo.
En el frente externo, advirtió que el crecimiento de las exportaciones mexicanas depende cada vez más del sector de equipo de cómputo, mientras la industria automotriz pierde dinamismo.
No obstante, indicó que parte de ese avance responde a procesos de ensamblaje con bajo valor agregado e insumos importados.
“Pareciera que México está regresando a un modelo de maquila de exportación con bajo valor agregado”, afirmó.
Finalmente, Siller consideró que revertir la trampa de estancamiento requerirá fortalecer el Estado de derecho, mejorar la certidumbre para la inversión, ampliar la infraestructura y atraer mayor inversión extranjera directa nueva.
“Aquí puede estar el salvavidas de México, pero se necesita mejorar la percepción de Estado de derecho, promocionar a México en el exterior e invertir en infraestructura”, concluyó.





