La posible imposición de cuotas compensatorias a las importaciones de carne de cerdo y de pollo, procedentes de Estados Unidos, puede constituir una medida “de defensa estratégica” para México ante prácticas de comercio desleal.
Asimismo, en caso de aplicarse, las cuotas compensatorias a esos productos serán las primeras medidas de represalia que tomará el gobierno mexicano, en relación con la serie de aranceles que ha establecido el gobierno estadounidense a los productos mexicanos, consideró la empresa de consultoría Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), en un reporte.
Te puede interesar: Productores agropecuarios exigen a México, EU y Canadá no aplicar aranceles a alimentos
Hace unos días, el gobierno mexicano anunció que está en marcha una investigación antidumping —por prácticas de subvaluación de productos— contra importaciones de pollo y cerdo, procedentes de Estados Unidos, y que en caso de considerarse necesario, se procederá a aplicar una sanción que puede ser la imposición de una cuota compensatoria, en aras de “emparejar” los precios de esos productos con los precios existentes en el mercado mexicano.
Al respecto, GCMA consideró que la posible aplicación de sanciones comerciales al pollo y la carne de cerdo estadounidenses constituye una “medida defensiva estratégica” frente al comercio desleal y una “herramienta de reciprocidad política” ante las medidas comerciales unilaterales de Estados Unidos hacia México, como es el caso del arancel de 25% a los productos de acero y de aluminio, el cierre de la frontera a las exportaciones de ganado en pié de México o la cuota compensatoria de 17.09% al tomate mexicano.
Asimismo, la eventual aplicación de cuotas compensatorias a la carne de pollo y cerdo estadounidense derivará en un “replanteamiento estructural del modelo de dependencia alimentaria” de México, porque será necesario sustituir esas importaciones por productos importados de otros países.
Te puede interesar: Impacto de la cuota compensatoria de EU al tomate mexicano será limitado: FIRA
Si bien México es el sexto productor mundial de carne de pollo, su consumo interno también lo convierte en el segundo importador global, cuya fuente de proveeduría es Estados Unidos, principalmente.
En cuanto a carne de cerdo, nuestro país es el octavo productor y también el primer importador mundial. De manera que las compras del extranjero se surten desde Estados Unidos, comentó GCMA.
México tiene una autosuficiencia en carne de pollo de 80% y una de 52% en el caso de la carne de cerdo, lo que habla de un déficit en producción de proteína animal.
Te puede interesar: Negocian plan de apoyo a productores de tomate afectados por cuota compensatoria de EU
Al cierre del año pasado, nuestro país importó unas 952,706 toneladas métricas de carne de pollo, 791,162 de las cuales provinieron de Estados Unidos.
Asimismo, el mercado nacional demandó la importación de 1 millón 732,525 toneladas métricas de carne de cerdo, de las cuales 1.4 millones se introdujeron al país desde Estados Unidos.
GCMA recordó que la investigación antidumping tiene sus antecedentes desde 2012. En el año 2017, el gobierno mexicano impuso cuotas de 25.7% contra exportadores relevantes, como Tyson, Pilgrim’s, Sanderson y Simmons.
“Sin embargo, las cuotas no han sido aplicadas por razones de salud pública (influenza aviar) y para evitar distorsiones de precio”, refirió GCMA.
Te puede interesar: Gobierno aún analiza aplicar sanciones a pollo y pierna de cerdo procedente de EU
Este año se reactivó el procedimiento antidumping contra la carne de pollo y de cerdo estadounidenses, con lo que se está a la espera de la resolución a la que llegarán las autoridades mexicanas.
GC





