El nivel de crédito entre los consumidores mexicanos seguirá su expansión, a niveles cercanos a 10%, pese a que Banco de México aplique más aumentos en las tasas de interés y los elevados niveles de inflación, consideró Ernesto Torres Cantú, CEO de CitiBanamex. En entrevista, luego de la inauguración del DemonDay, parte del programa Citi Tech for Integrity (T4I), el directivo expuso que los niveles de inflación, que a nivel anual llegaron a 6.17% en los primeros quince días de mayo, es parte de la “burbuja inflacionaria” que se empezará a disipar, por lo que no prevé un incremento fuera de proporción de las tasas de interés de referencia de parte del Banco de México.
“El crédito seguirá creciendo alrededor de 10% en el sistema, la burbuja de inflación es eso, una burbuja en la que estamos, según nosotros, llegando al punto más alto, debemos estar esperando que empiece a disminuir hasta llegar a los objetivos del Banco de México”.
Expuso que las cifras económicas positivas alcanzadas en marzo, permitieron al banco elevar su perspectiva de crecimiento para México, una tendencia que se mantendrá una vez que se aceptó el nuevo entorno en constante volatilidad.
“El resultado del primer trimestre fue buenísimo, 2.7%, la actividad económica de los clientes ahí sigue y sigue bien. Mayo sigue muy bien y todo eso es por una variable que es empleo. Mientras empleo siga bien la economía va a funcionar razonablemente bien, a la mejor no a los niveles que queremos, pero bien”.
Algunos están menos optimistas Verónica Chau, directora senior de Instituciones Financieras de Fitch, está menos optimista y estima que la cartera de crédito al sector privado se va a desacelerar este año, debido al menor crecimiento económico que se espera en México, Prevé que el financiamiento crecerá entre 6 y 8% este año, pero no a doble dígito como lo venía haciendo en años anteriores. Esto, dijo, a pesar de que en los primeros meses del año aún mantuvo avances superiores a 10%, pues tan solo en marzo creció 12 por ciento. El menor dinamismo en el crédito obedece, argumentó, a cuatro factores:
  • La desaceleración económica, pues se espera que el Producto Interno Bruto avance menos de 2%, cuando en 2016 creció 2.3%.
  • El factor incertidumbre, que si bien ha disminuido, aún –advirtió- vienen cosas por delante que eventualmemente generarán desconfianza y volatilidad.
  • Inversionistas están posponiendo inversiones, ante la incertidumbre que existe en torno a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
  • La misma banca se está moderando en los montos colocados.