Banamex proyecta que la economía de México mantendrá un crecimiento débil en 2025 debido a la incertidumbre que ocasionan las políticas locales, así como las decisiones en Estados Unidos que generan cautela en inversiones.

En una Nota Oportuna, la institución financiera reiteró su previsión de crecimiento del producto interno bruto (PIB) para este año, en 0.2% anual, muy por debajo del 1.3% estimado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para 2024.

Lo anterior, luego de que la economía mexicana reportó un avance de 3.2% en 2023.

De acuerdo con la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto Trimestral (EOPIBT), el PIB se contrajo 0.6% trimestral en el cuarto trimestre de 2024, resultado más débil que la estimación de Banamex (-0.4%) y la del consenso (-0.2%), y la primera contracción en tres años.

La caída de la economía fue consecuencia de las reducciones trimestrales en las actividades primarias (-8.9%) y en la producción industrial (-1.2%), ya que los servicios aumentaron 0.2%; las disminuciones mayores que las estimadas del sector agropecuario y la producción industrial explican la sorpresa a la baja.

De concretarse estos datos, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) de diciembre habría disminuido alrededor de 0.7% mensual.

Al respecto, Banamex destacó que la economía mexicana se desaceleró de manera importante desde finales de 2023 y, aunque se registró un repunte en el tercer trimestre de 2024, la actividad económica en diciembre se contrajo, luego de una expansión de 0.4% en noviembre, lo que “confirma el debilitamiento de la actividad económica”.

Según el banco, la desaceleración adicional sería resultado de que el gasto público seguirá contrayéndose en línea con la consolidación fiscal presupuestada. Además, las condiciones en el mercado laboral se relajarán de manera más significativa y las tasas de interés reales permanecerán en niveles restrictivos.

Igualmente, seguirá afectando la “elevada incertidumbre por políticas locales y de Estados Unidos, lo que se reflejarán en decisiones de inversión más cautelosas”.

Cabe mencionar que el impacto por la caída en la inversión y la desaceleración del consumo podría mitigarse con la moderada recuperación de las manufacturas en Estados Unidos, especialmente en el segundo semestre, y con la depreciación del peso, lo que se traducirá en una mejoría de las exportaciones de México y de las remesas en pesos.

En este contexto, seguimos proyectando un avance muy modesto de 0.2% para el PIB en 2025.

Los principales riesgos al alza y a la baja para esta estimación se relacionan con las políticas de la administración Trump, en particular con las arancelarias”, concluyó Banamex.