La economía mexicana se ha desacelerado de manera importante desde finales de 2023 y, a pesar del ligero repunte del producto interno bruto (PIB) en los dos últimos trimestres, la información sobre sus determinantes indica que el crecimiento será modesto en los próximos meses, advirtieron analistas de Estudios Económicos Banamex.

Según los especialistas, la economía enfrenta diversos obstáculos: la esperada desaceleración en Estados Unidos, la persistente incertidumbre derivada de factores externos e internos, un menor dinamismo en el mercado laboral, las elevadas tasas de interés y la contracción del gasto público. Todo esto, advirtieron, “anticipa que el dinamismo económico mantendrá cierta atonía en lo que resta del año”.

El Inegi informó que en el segundo trimestre de 2025 el PIB mexicano registró un crecimiento de 0.64% trimestral con cifras desestacionalizadas. En su comparación anual, la economía avanzó 1.2%, cifra mayor al 0.7% observado en el primer trimestre.

Con ello, en el primer semestre de 2025 la actividad económica acumuló un crecimiento de 0.92% anual, por debajo del 1.47% registrado en igual periodo de 2024.

En cifras originales, el PIB aumentó apenas 0.4% anual, contra el 1.9% alcanzado un año antes.

Pese a este desempeño, Banamex mantuvo sin cambios su pronóstico de crecimiento para el PIB en 0.4% en 2025 y 1.5% en 2026.

Los analistas recordaron que, de cumplirse estas estimaciones, la economía mexicana sumaría tres años consecutivos con un avance por debajo de su promedio de 1.9% entre 2000 y 2018.

Respecto a los riesgos, Banamex señaló que los principales factores a la baja son los vinculados a la política comercial de Estados Unidos y sus efectos tanto en ese país como en México.

En contraste, los riesgos al alza estarían asociados a una recuperación más sólida de las manufacturas estadounidenses y a un mejor desempeño del consumo y la inversión privada en el mercado interno.

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