La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que la economía mexicana crezca…modestamente. En su más reciente reporte de perspectivas económicas globales, la organización perfila que la economía mexicana verá un crecimiento modesto, el cual será impulsado por el consumo interno. Sin embargo, el efecto de éste último se verá aminorado por el nerviosismo del que se verá contagiada la inversión privada ante la incertidumbre que rodea el rumbo de las políticas públicas. A los lastres al crecimiento económico se añade la desaceleración en la actividad petrolera, señala la OCDE. En términos generales, esto causará que el crecimiento económico del país no sea lo suficientemente fuerte como para aminorar los índices de informalidad laboral. Entre los factores que impulsarán este (modesto) crecimiento económico, la OCDE menciona las inversiones en infraestructura planeadas por la administración lopezobradorista. No obstante, los recortes al gasto público impedirán que el efecto económico de estos proyectos sea completo, señala. Menor inflación, el aumento en beneficios por programas sociales y un flujo de remesas robusto impulsarán el consumo interno, dando un empujón a la actividad económica del país. Sin embargo, una desaceleración en el ritmo de las exportaciones hacia Estados Unidos, añadido a las tensiones comerciales existentes, aminorarán el efecto del dinamismo económico al interior del país. Con todo lo anterior en mente, la OCDE plantea dos panoramas que representan las tensiones al interior de las políticas de la actual administración.
“El incremento es la inversión es necesaria para impulsar la productividad y el crecimiento de empleo formal. Mejorar el entorno para la inversión privada es, por lo tanto, prioridad. La incertidumbre respecto a políticas públicas, los aumentos en proteccionismo y la no-ratificación del T-MEC permanecen como riesgos, ya que estancarían las exportaciones y la inversión todavía más”, se lee en el documento de la organización.
Para contrarrestar los efectos negativos de este panorama, la OCDE recomienda una mayor certidumbre en torno a las políticas públicas, mejoras tanto en el el Estado de Derecho como en la competitividad y reducciones en los índices de violencia. Esto resultará en un mejor ambiente empresarial. Según las proyecciones de la OCDE, el Producto Interno Bruto del país será de 1.6% para 2019 y de 2.0% para 2020, cifras todavía lejanas del crecimiento anual promedio de 4% perfilado por el presidente Andrés Manuel López Obrador en su Plan Nacional de Desarrollo. El crecimiento económico promedio a nivel global será de 3.2% en 2019 y 3.4% en 2020, según las perspectivas del organismo.   Te puede interesar: Menor ritmo de crecimiento limita la creación de empleos de calidad: IP cach