Durante a última reunión de política monetaria del Banco de México (Banxico), el subgobernador Gerardo Esquivel tuvo el voto disidente, al poner sobre la mesa un alza en la tasa de interés de 50 puntos base y no de 75, como lo hizo el resto de la Junta de Gobierno.

¿Cuáles fueron las causas por las que Esquivel decidió apostar por 50 puntos base? Según las minutas de esa reunión que se publicaron este jueves, considera que es necesario comenzar a reducir el ritmo de alzas. 

“Esto señalaría que estamos acercándonos a la tasa terminal del ciclo y sería congruente con el actual balance de riesgos”, dijo el subgobernador.

En su opinión, se enfrentan dos posibles riesgos: el de un apretamiento insuficiente (que podría traducirse en una inflación persistente y costosa de revertir) y el de un apretamiento excesivo, que afectaría la estabilidad macroeconómica y financiera. 

Conforme se ha aumentado la tasa, el primer riesgo ha disminuido, mientras que el segundo ha incrementado. 

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Lo primero, dijo, porque se ha comenzado a mitigar las presiones inflacionarias externas y porque la tasa de interés real ex-ante ya supera considerablemente su nivel neutral. 

No parece ser necesario apretar mucho más. Lo que se requiere es permitir que continúe operando la postura monetaria restrictiva alcanzada, que opera con rezago”, señaló.

Destacó que es importante que el aumento propuesto implicaría desligarse de la Reserva Federal y reducir el diferencial de tasas con Estados Unidos. “Se argumenta que esto debe evitarse para prevenir inestabilidad cambiaria y financiera. Sin embargo, recientemente el peso mexicano se ha apreciado en forma importante contra el dólar y otras monedas. Ello brinda una oportunidad inmejorable para realizar el ajuste mencionado con un riesgo mínimo”.

Fp