El consumo en México se desaceleró en julio, particularmente en el sector servicios, según cifras de BBVA Research.

“Hacia adelante, el entorno se presenta más desafiante para los hogares, ante la persistencia de altos niveles de inflación y un mayor costo del financiamiento”, señaló la entidad financiera.

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En mes creció 0.5 por ciento, frente a junio, con una contracción de 0.8 por ciento en el rubro de servicios y un “modesto” crecimiento de de 1.1 por ciento en el gasto de bienes, de acuerdo con el Indicador de Consumo Big Data BBVA Research (ICBD BBVA Research).

“Dentro del segmento de servicios, los relacionados con el turismo mostraron la mayor debilidad: el gasto en hoteles se contrajo por tercer mes consecutivo (4.8 por ciento), mientras que el consumo en restaurantes mostró un crecimiento nulo, tras dos meses de caídas”, explicó el grupo financiero.

El gasto en aerolíneas, por su parte, se redujo 5.8 por ciento, tras el dato positivo del mes de junio.

De acuerdo con el análisis, la continua ralentización de segmento de servicios apunta hacia una retracción del consumo en viajes y servicios de preparación de alimentos y bebidas, tras el rápido crecimiento que dichos componentes mostraron en los primeros meses del año.

Dentro del segmento de bienes, el consumo en alimentos creció 3.6 por ciento, y el gasto en bienes para el cuidado de la salud mostró una variación de 0.4 por ciento, la menor desde febrero.

Con respecto a las ventas por tipo de establecimiento, el gasto en tiendas físicas creció 0.5 por ciento, mientras que el gasto en establecimientos online se elevó 6.5 por ciento.

Con la cifra de julio, el consumo en establecimientos en línea se posiciona 169 por ciento por arriba de su cifra preCOVID, mientras que el gasto en establecimientos físicos se ubica 33 por ciento por arriba de su nivel prepandemia.

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El gasto en gasolina como proxy de movilidad mostró una variación de 0.5 por ciento, tras el crecimiento de 1.4 por ciento registrado el mes anterior.

“Si bien el rápido crecimiento del gasto de los hogares en los primeros cuatro meses del año impulsó el consumo privado en el primer semestre, los meses subsecuentes han mostrado ralentización a medida que las familias enfrentan mayores precios y una política monetaria más restrictiva. Anticipamos que la debilidad de la demanda interna se extenderá hacia la segunda mitad del año y con mayor profundidad en 2023”, señaló BBVA.

FP