El consumo privado se contrajo 0.34% mensual en mayo, con lo que rompió una racha de dos meses consecutivos con avances y dejó en manifiesto “que la atonía se ha apoderado de los rubros de servicios y de bienes de origen nacional”.
De acuerdo con datos ajustados por estacionalidad, en el quinto mes del año, el consumo de bienes y servicios de origen nacional cayó 0.9%, mientras que el consumo de bienes de origen importado ascendió a 2.7%.
Aunque no fue suficiente para compensar la disminución, el segmento de bienes importados fue el único que experimentó variaciones positivas.
“El comportamiento ha estado influenciado significativamente por la apreciación del tipo de cambio y desde 2020 el crecimiento acumulado es casi del 40%, recordando que el consumo de bienes importados ha representado históricamente entre el 25% y 30% del total”, apuntó Grupo Financiero Monex.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), agregó que, a tasa anual, el consumo privado registró un crecimiento de 2.97%, su menor tasa desde marzo del 2021 cuando mostró un retroceso anual de 0.40%. No obstante, acumuló 26 meses consecutivos de crecimientos anuales.
A su interior, el gasto en bienes de origen importado creció 16.1% y en bienes y servicios nacionales, 0.7% (el de servicios subió 3.8% y el de bienes retrocedió 1.9%).
Banco BASE resaltó que, respecto a niveles pre pandemia (febrero de 2020), el consumo privado muestra una expansión de 5.75% y acumula 18 meses de crecimiento, mientras que en relación al máximo histórico alcanzado en enero de 2023, muestra un rezago de 0.74%.
En un análisis, la institución financiera acentuó que, a pesar de que acumula 26 meses consecutivos de crecimientos anuales, la contracción mensual observada en mayo y la desaceleración del crecimiento anual podrían indicar el debilitamiento del consumo privado hacia la segunda mitad del año, debido a que las remesas han perdido poder adquisitivo.
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Es importante señalar que el dinero que reciben los mexicanos de familiares que trabajan en el extranjero, principalmente de Estados Unidos, ha perdido valor adquisitivo por la apreciación del peso mexicano, la desaceleración en su crecimiento y la elevada inflación.
“Por lo anterior, para 2023 se estima un crecimiento de 3.5% en el consumo privado de México”, manifestó BASE.
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