La inversión pública comprometida por el gobierno federal para 2026 tendrá un monto equivalente a 3.2% como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), lo que implicará un incremento real de 21% respecto a 2025.
Si bien lo anterior parece positivo, las proyecciones para lo que resta del sexenio no son mejores, ya que se prevé que la inversión pública será de aproximadamente 2.6% del PIB en 2030, refiere el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en su reporte “Inversión pública y proyectos prioritarios: perspectivas de corto y mediano plazo en el PEF 2026”.
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Estos cálculos suponen que la inversión pública —que abarca dos componentes: inversión física e inversión financiera— alcanzará un promedio de 2.8% del PIB anual en lo que resta del sexenio, lo que se compra negativamente contra el promedio de 3.8% que se observó entre 2019 y 2024.
La reducción de la inversión pública entre 2026 y 2030 se explica por las maniobras que deberá hacer el gobierno federal para reducir su elevado déficit público, que fue heredado de la administración anterior, y cumplir con los objetivos de la consolidación fiscal.
Dicho déficit, medido a través de los requerimientos financieros del sector público (RFSP), observará en los próximos años una disminución, de un nivel de 4.1% del PIB en 2026 a 3.5% en 2027 y 3% en 2028, menciona el CIEP con base en los criterios generales de política económica de 2026.
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El CIEP advierte que el componente de inversión física será el más castigado, ya que se contraerá de 2.5% del PIB en 2026 a 2.3% en 2029 y 2030.
En cambio, la inversión financiera pasará de 0.7% del PIB en 2026 a 0.3% en 2030.
Si bien 2026 plantea un incremento de inversión pública respecto a 2025 “no compensa la contracción comparada con 2024. Hacia el final del sexenio se aprecia una tendencia de reducción. El ajuste fiscal previsto también restringe la posibilidad de sostener altos niveles de inversión, afectando con ello las perspectivas de crecimiento de la economía”, refiere el CIEP.
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Pero además, no solo llama la atención la tendencia de disminución de la inversión pública en los próximos años, sino también la concentración que se prevé en determinadas áreas de la economía y empresas.
Para 2026, el gobierno federal prevé gastar 42.3% de su presupuesto en infraestructura en Petróleos Mexicanos (Pemex), los nuevos trenes, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y carreteras y caminos.
En este sentido, el CIEP destaca la relevancia de que el sector público busque la manera de apoyarse en el sector privado para invertir más en infraestructura y otros proyectos de inversión física, en aras de fortalecer las capacidades del país y de atender las necesidades de la población.
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Sn embargo, se advierte que, a partir de 2027, sobrevendrá la conclusión de varios proyectos multianuales que se concretaron con actores privados, por la vía de proyectos de infraestructura productiva de largo plazo (Pidiregas) y las Asociaciones Público Privadas (APP), por lo que será necesario que el gobierno federal especifique bajo qué condiciones estará dispuesto a colaborar con empresas privadas para impulsar la inversión pública.
GC





