“Es imperativo que se haga bien, que tenga dientes, además, que sea vinculante para que los expertos, que aparte de ser muy buenos, hagan un buen procesamiento ante choques temporales”, expuso al participar en el Foro de Infraestructura del IMEF.A título personal en conversación con medios, consideró que contar con una figura de este tipo ayudaría a reducir ciertas primas de riesgo. Crearlo con gente gente preparada, independiente, y que tenga acceso a la información, ayudaría a dar mayor credibilidad en la conformación del gasto público.
“Su recomendación tiene que ser sopesada, aunque sea al menos para reevaluar todo el proceso y volver a presentar nuevas cifras, eso sería positivo porque incrementa la credibilidad de todo el proceso”, subrayó.Por su parte, Fausto Herrera, director de investigación de la escuela de ciencias sociales y gobierno del ITESM, reconoció que no está convencido de la creación de un Consejo Fiscal.
“Esta discusión la tuvimos en la década de los noventa, pero como en México sólo hacemos simulaciones, terminamos con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados. Lo hicimos mal, entonces, qué nos hace pensar que con un Consejo Fiscal lo haríamos bien”, puntualizó.Añadió que prevé que en los próximos años el gasto de los estados se va a centralizar, porque la evidencia muestra que si bien las finanzas públicas de las entidades están apretadas, también ha habido un uso ineficaz de los recursos.
Por su parte, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA, coincidió en que una figura de expertos sería deseable. La prueba uno está en que no se calculó que el espacio fiscal aumentó en deuda externa.
so“Eso se pudo haber evitado”, dijo.





