Ante la recuperación económica mundial, tras la crisis económica provocada por la pandemia del Covid-19, la demanda mundial de petróleo también ha crecido, al grado de que terminará 2022 previsiblemente por encima de los niveles previos a la pandemia.

Lo anterior, debido a que los requerimientos globales de combustibles crecerán 3.7% en 2022, lo que incluye a la mayor parte de las regiones del mundo, refirió la agencia calificadora Moody’s, en su reporte “Petróleo y Gas. La adaptación del mercado persistirá en 2022; la transición energética crecerá lentamente”.

En este escenario, los precios internacionales del petróleo se ubicarán este año en el límite superior del rango de entre 50 y 70 dólares el barril, además de que los altos precios del gas persistirán en lo que el sector resuelve algunos problemas en su cadena de suministro.

Los precios del gas natural Henry Hub en Estados Unidos se mantendrán la mayor parte del año por encima del rango de entre 2 y 3 dólares por millón de BTU, según estimaciones de Moody’s.

Frente a una creciente demanda de combustibles, los países tendrán complicaciones para cumplir con sus compromisos adquiridos en la cumbre climática COP-26, en el sentido de avanzar en la descarbonización de las economías en beneficio del medioambiente.

Empresas petroleras mejorarán sus balances

Moody’s consideró en su reporte que los altos precios de las materias primas y el moderado crecimiento de los volúmenes respaldará una sólida generación de flujo de efectivo a las empresas productoras de petróleo y gas.

De modo que muchas empresas han logrado reducir sus deudas y ahora se concentrarán en realizar fusiones y adquisiciones y en aumentar la rentabilidad de los accionistas, con un moderado aumento en la inversión de capital para reforzar el crecimiento de la producción.

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Moody’s también considera que este año, las condiciones mejorarán en los segmentos de refinación y comercialización y en los servicios de yacimientos petrolíferos y de perforación, cuyas ganancias incluso podrán rebasar a las de las compañías de exploración y producción.

“El aumento en la movilidad y mejores perspectivas para la industria aérea global se traducirán en mayores tasas de utilización y márgenes de refinación, especialmente en Estados Unidos”, consideró la agencia calificadora sobre los motores del sector energético.

La calidad crediticia de las grandes petroleras mejorará aún más en 2022, después de recuperarse fuertemente en 2021 de un deterioro significativo en 2020, especialmente si los precios del petróleo se mantienen en el límite superior del rango de precios de 50 a 70 dólares por barril, consideró Moody’s.

De esta forma, las empresas petroleras gigantes generarán un flujo operativo aún mayor que el que tenían cuando los precios del petróleo excedieron 100 dólares por barril en 2014.

Sin embargo, “gran parte de este flujo de caja beneficiará a los accionistas en 2022, ya que las empresas seguirán siendo disciplinadas sobre el gasto en capital y muchas de ellas ya no necesitarán reducir su deuda neta”, agregó la calificadora.

GC