El Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) se instaló este jueves en sesión permanente, con el propósito de comenzar las deliberaciones para definir el salario mínimo general, el salario mínimo de la frontera norte y los salarios mínimos de profesiones y oficios que regirán en el país el próximo año.
El Consejo de Representantes está integrado por miembros del movimiento obrero, a nombre de los trabajadores, así como por miembros de cámaras empresariales, a nombre del sector privado, y por el presidente de la Conasami, a nombre del gobierno. En total, se trata de 11 representantes que participan en las negociaciones y en la votación.
Luis Munguía Corella, presidente de Consami, encabezó este jueves la instalación de la sesión permanente del Consejo, el cual tendrá como plazo el mes de diciembre para realizar las negociaciones, ya que los nuevos montos del salario mínimo general y de los salarios mínimos profesionales deberán entrar en vigor el 1 de enero de 2022.
El funcionario también presentó a los integrantes obreros y empresariales el Informe Anual sobre el Comportamiento de la Economía, elaborado por la Dirección Técnica del organismo, que contiene información acerca del desempeño de los principales indicadores de la economía mexicana a lo largo del año, mismo que servirá como base para la definición del incremento.
La semana pasada, previo a la instalación de la sesión permanente, Munguía Corella comentó en declaraciones a la prensa nacional que el ajuste al salario mínimo general y los salarios mínimos profesionales, que regirán en 2022, deberá superar el umbral de 6.5% con que se espera que cierre de la tasa de inflación en 2021.
Sin embargo, esta semana se dio a conocer que la tasa de inflación anual se ubicó en 7.05% en la primera quincena de noviembre, lo que agregará presiones al proceso de negociación que deberán desahogar los representantes obreros y empresariales en los próximos días.
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En sus declaraciones a la prensa, el funcionario también comentó que, si bien la economía mexicana se encuentra en proceso de recuperación tras la crisis por la pandemia del Covid-19, el fortalecimiento del poder de compra del salario mínimo tiene que seguir adelante.
Munguía Corella descartó que el ajuste a los salarios mínimos generales y profesionales constituya un factor inflacionario, ya que en su opinión “los costos laborales todavía son bajos para las empresas en el país”.
La opinión del funcionario contrasta con la perspectiva del sector privado.
Recientemente, Citibanamex pidió tener cautela en la definición del salario mínimo de México, debido a las presiones inflacionarias observadas a lo largo de 2021 y también a la lenta generación de empleos que ha mostrado la economía, para reponer los empleos formales perdidos en la pandemia del Covid-19 y generar los puestos que cada año demanda la fuerza laboral que se integra al mercado.
El año pasado, con motivo de la negociación del salario mínimo general y los salarios mínimos profesionales de 2021, la Conasami acordó un incremento de 15% con el voto en contra de los representantes del sector privado.
GC





