El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) indicó que las últimas cifras de la inversión extranjera directa (IED) deben verse con cautela, toda vez que no equivale a formación de capital productivo.
En su análisis semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) presentó su evaluación de las cifras preliminares de la Secretaría de Economía (SE) sobre la IED, las cuales proyectan que hasta el tercer trimestre del año sumaron 32,926 millones de dólares.
Al hacer una comparación con los datos preliminares de 2022, se observa que fueron similares (32,147 millones de dólares). Aunque, “para una comparación más válida, habría que deducir de este último monto 6,875 millones de dólares debido a operaciones especiales de una sola vez que se llevaron a cabo entonces (Operaciones extraordinarias por concepto de la Fusión Televisa – Univisión y reestructura de Aeroméxico en 2022)”.
“Así, el incremento anual entre enero-septiembre de 2022 y 2023 sería 30%”, resaltó el CEESP.
No obstante, al considerar la base revisada de 2022 -reportada en las cifras de balanza de pagos- el monto de los tres primeros trimestres de 2023 fue 5% menor a la de un año antes, 34,498 millones de dólares.
El Centro acentuó que, aun comparando la información a nivel preliminar para cada periodo, “es importante tomar con cautela los resultados de este año”, pues no equivale a formación de capital productivo.
En ese sentido, precisó que el origen principal de la IED entre enero y septiembre fue la reinversión de utilidades que sumó 24,905 millones de dólares y representó 76% del total. Las cuentas entre compañías alcanzaron 5,215 millones de dólares, 16%.
“Como se señaló, estos rubros no representan la creación de un factor de producción. Al menos por lo pronto, no significan más capital para la producción. Por ahora, son solamente movimientos de capital financiero”, subrayó.
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El organismo agregó que las nuevas inversiones es el segmento que puede considerarse como formación bruta de capital, pero no necesariamente en su totalidad.
Respecto a esto, puntualizó que en el periodo enero-septiembre sumaron 2,806 millones de dólares, cifra 81% menor a la del mismo periodo del año pasado.
Agregó que, “incluso, excluyendo los 6,875 millones de dólares de las operaciones extraordinarias de ese entonces, el monto de las nuevas inversiones fue 63.3% menor”.
“Ello sugiere cierta cautela en la percepción del capital extranjero en materializar su interés de invertir en el país.
“De hecho, la consultora Kearney que elabora el Foreign Direct Investment Confidence Index, en su edición 2023 aún mantiene a México fuera de los 25 países más atractivos para invertir”, apuntó el CEESP, el cual considera que el nearshoring es una oportunidad única para la formación de capital productivo.
No obstante, para realmente aprovechar la relocalización de las empresas, insistió en que México requiere “fortalecer la certidumbre para el capital, en cuanto a la prevalencia del Estado de derecho, la permanencia de las reglas del juego, la seguridad de energía suficiente, la seguridad pública y la regulación adecuada, entre muchos factores”.
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