El cierre de operaciones de la planta COMPAS (Cooperation Manufacturing Plant Aguascalientes), el complejo de manufactura conjunto entre Renault-Nissan y Daimler, es una muestra clara del impacto “significativo” que han tenido los aranceles impuestos por el gobierno de Donald Trump, advirtió Grupo Financiero BASE.
“El cierre de COMPAS muestra que hay un impacto significativo de los aranceles sectoriales impuestos por Estados Unidos, pues hay marcas cuya producción en México no cumple con un contenido automotriz estadounidense suficientemente elevado para evitar este cobro”, señaló la institución financiera en un análisis.
El comentario surge después de que la planta automotriz notificara a sus proveedores la decisión de concluir operaciones el 31 de mayo de 2026. En la comunicación, la empresa explicó que la medida responde a “cambios en la dinámica del mercado automotriz y en las preferencias de los consumidores”.
De acuerdo con la información, la producción de los modelos Infiniti concluirá en noviembre próximo, mientras que el ensamblaje del Mercedes-Benz GLB finalizará en mayo de 2026.
COMPAS aseguró que mantiene una situación financiera sólida y plena capacidad de pago, por lo que garantizará el cumplimiento de todos sus compromisos contractuales “en tiempo y forma, conforme a los acuerdos comerciales vigentes”.
Al respecto, el secretario general del Gobierno de Aguascalientes, Antonio Arámbula López, afirmó que existe el interés de otra compañía por adquirir la planta.
“Hay un ofrecimiento de otra empresa de comprarla toda como está, por lo que seguiría la gente con sus trabajos, entonces todavía está esa posibilidad.
“Si los actuales dueños ya no le ven futuro, seguro habrá otros empresarios que quieran acercarse, porque con la venida de la Nissan nueva, habrá quienes quieran acercarse para venir a montar algo que le sirva a la ampliación de la planta. Estamos trabajando en buscar interesados y aprovechar la infraestructura” indicó el funcionario, quien descartó una afectación hacia la estabilidad laboral estatal.
En su análisis, BASE advirtió que con el fin de las actividades en COMPAS “se espera que la producción, y por lo tanto las exportaciones automotrices de México, sigan mostrando deterioro, afectando el desempeño de las exportaciones totales y la industria manufacturera”.
Con base en cifras del registro automotriz, el grupo financiero destacó que durante los primeros nueve meses del año la producción del modelo GLB de Mercedes-Benz en México muestra una caída de 10.5%, mientras que la producción de los modelos de Infiniti registran una contracción de 18.4% respecto al mismo periodo de 2024.
Cabe mencionar que la producción de estos modelos en lo que va de 2025 representa 1.7% de la producción automotriz en México.
Otras armadoras también reportan retrocesos en su producción acumulada del año: Volkswagen (-18.2%), Honda (-12.0%), Stellantis (-10.9%), Mazda (-10.7%), BMW (-6.4%) y Audi (-3.3%).
“El deterioro de la industria automotriz está estrechamente relacionado con la caída de la manufactura. En el año, hasta agosto, la manufactura acumula un retroceso de 0.58% respecto al mismo periodo del 2024, mientras que la fabricación de equipo de transporte acumula una caída de 3.96%”, acentuó BASE.
La institución anticipó además que el Producto Interno Bruto del tercer trimestre, que se publicará el próximo 30 de octubre, reflejará una caída trimestral de 0.30%, explicada principalmente por un descenso de más de 1% en las actividades secundarias.
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