El Ministerio de Comercio de China expresó su desacuerdo con los aranceles que México aplicará en 2026 a 1,463 productos provenientes de países sin Tratado de Libre Comercio, una lista en la que destacan bienes de origen chino.
Según un vocero de la dependencia, el gobierno de ese país “ha estado tomando nota de los informes pertinentes” y seguirá de cerca la implementación de las medidas aprobadas recientemente por el Congreso mexicano, al considerar que podrían afectar “sustancialmente los intereses de sus socios comerciales relevantes, incluida China”.
La agencia Xinhua expuso que el portavoz recordó ante medios de comunicación que, aunque la versión final de la reforma fiscal incorporó algunos ajustes respecto a la propuesta original, los cambios siguen representando un impacto para la industria china.
En ese contexto, explicó que su país inició en septiembre una investigación sobre posibles barreras comerciales y de inversión impuestas por México, indagatoria que continúa en curso y cuyo objetivo es “salvaguardar los intereses de las industrias chinas pertinentes”.
El funcionario insistió en que China gusta de llegar a resoluciones de controversias mediante acuerdos comerciales, siempre que éstos no comprometan el desarrollo del comercio global ni afecten los intereses legítimos de su país. Por ello, llamó al gobierno mexicano a dar “gran importancia” al tema y a “actuar con prudencia”.
Asimismo, subrayó que Pekín valora la relación económica y comercial con México y busca mantener una cooperación estable en comercio e inversiones.
Más temprano, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que los aranceles aprobados por el Congreso no están dirigidos específicamente a China, sino que forman parte de una estrategia orientada a reforzar las cadenas productivas del país.
Durante su conferencia matutina, explicó que los ajustes aplican a todas las naciones sin acuerdo comercial, entre ellas Corea del Sur, India, Vietnam, Tailandia, Brasil, Indonesia, Taiwán, Nicaragua, Emiratos Árabes Unidos y Sudáfrica.
“Es bueno aclararlo, porque de lo contrario podría parecer que México está imponiendo restricciones al comercio de China, y no es así”, afirmó. “Sencillamente, por el Plan México, nosotros definimos una estrategia. ¿Qué estrategia es? Que se produzca más en el país”, manifestó.
La mandataria detalló que el diseño final de los gravámenes se elaboró tras varias rondas de diálogo con empresarios nacionales y firmas internacionales.
De acuerdo con Sheinbaum, fueron los propios industriales quienes advirtieron que un aumento excesivo de aranceles podría elevar los precios al consumidor, por lo que el gobierno optó por reducirlos de forma considerable.
Añadió que México también sostuvo comunicación con Corea del Sur y China para explicar los motivos de la medida, y que el embajador mexicano en Beijing participó activamente en esos intercambios, lo que derivó en modificaciones importantes respecto al planteamiento original.
Sheinbaum insistió en que el propósito es avanzar en el Plan México sin generar presiones adicionales sobre la economía interna. Recalcó que los aranceles buscan incentivar la producción nacional y que existe disposición para seguir colaborando con China, Corea y el resto de los países sin tratado comercial. Aunque aún no hay una respuesta oficial de Pekín, señaló que el gobierno mexicano está abierto a instalar mesas de trabajo para exponer sus fundamentos.
Respecto a China, confirmó que continúan las reuniones con el Ministerio de Comercio y que incluso se ha planteado la posibilidad de un encuentro de alto nivel para revisar diversos temas. “Nuestro interés no es generar conflicto con ningún país del mundo y respetamos mucho a China”, afirmó. “Entonces, el objetivo es seguir dialogando, siempre, siempre seguir dialogando”.
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