El Ministerio de Comercio de China señaló que, tras una investigación, determinó que diversas medidas comerciales aplicadas por México —entre ellas el incremento de aranceles— funcionan como obstáculos tanto al comercio como a la inversión, por lo que el país asiático se reserva el derecho de responder con contramedidas.
De acuerdo con la autoridad china, estos incrementos arancelarios impactan exportaciones hacia México por más de 30,000 millones de dólares y podrían generar afectaciones cercanas a 9,400 millones de dólares en los sectores mecánico y eléctrico, según se desprende de las conclusiones del análisis oficial.
Asimismo, la dependencia indicó que cerca de 9,000 millones de dólares de dichas pérdidas se concentrarían en la industria automotriz y de autopartes, al considerar que México se posicionó en 2025 como el principal destino de los vehículos exportados por China, con base en cifras aduaneras y estimaciones del propio sector.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, la relación comercial entre México y China se mantiene como una de las más relevantes para la economía nacional, aunque con un claro desequilibrio en la balanza comercial.
Según información de DataMéxico, el intercambio entre ambos países está dominado por las importaciones provenientes de China, mientras que las exportaciones mexicanas se concentran en un número limitado de productos, principalmente materias primas.
En noviembre de 2025, las exportaciones de México hacia China sumaron 958 millones de dólares, frente a importaciones por 10,700 millones de dólares, lo que refleja un déficit comercial significativo para el país.
Cabe mencionar que dicha dinámica se repite a lo largo del tiempo y evidencia la fuerte dependencia de México de bienes manufacturados de origen chino, especialmente en sectores como electrónica y telecomunicaciones.
Entre los principales productos que México exporta a China destacan los minerales de cobre y sus concentrados, mientras que del lado de las importaciones sobresalen los teléfonos y equipos de comunicación, lo que confirma la naturaleza complementaria —aunque desigual— del comercio bilateral.
La relación también tiene una dimensión regional dentro de México, ya que entidades como Sonora, Puebla y la Ciudad de México concentran buena parte de las exportaciones hacia China, mientras que las importaciones se distribuyen en estados como Ciudad de México, Chihuahua y Baja California, reflejando su integración en cadenas productivas globales.
Asimismo, la inversión extranjera directa de China en México refuerza la relevancia de esta relación, pues durante 2024, el flujo de inversión china alcanzó los 710 millones de dólares, con presencia en entidades como la Ciudad de México, Coahuila y Guanajuato, lo que muestra el interés de las empresas chinas por el mercado mexicano y su posición estratégica en América del Norte.
En conjunto, el comercio entre México y China no solo representa un flujo significativo de bienes y capital, sino también un punto clave en la estructura económica del país. Sin embargo, el persistente déficit comercial plantea retos para la política económica mexicana, en particular en materia de diversificación de exportaciones y fortalecimiento de sectores con mayor valor agregado.
Hoy, el titular de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que México está en su derecho al aplicar aranceles a países con los que el país no tiene un acuerdo de libre comercio. Además, mencionó que estos gravámenes tienen el objetivo de alcanzar un “piso parejo”, en beneficio de la industria nacional.
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