El Consejo Coordinador Empresarial condenó la decisión del Senado de llevar al Pleno mañana jueves la ratificación del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ello sin contar con un dictamen de comisiones y sin realizar las consultas pertinentes.
“Rechazamos que el Senado busque tomar determinaciones que afectan fundamentalmente a la relación entre trabajadores y empleadores en un trámite apresurado (…) Llamamos al Senado a establecer un análisis y debate amplio e integral sobre la ratificación de este convenio, y el marco laboral de nuestro país, que permita expresar todas las opiniones pertinentes”, puntualizó a través de un comunicado.
Esto, luego de que ayer sin pasar por comisiones y a propuesta del legislador Napoleón Gómez Urrutia, el Pleno del Senado dio primera lectura al dictamen de ratificación del Convenio 98 de la OIT, que garantiza la libertad sindical.
Al respecto, el Consejo encabezado por Juan Pablo Castañón acusó que la medida no atiene el “diálogo, deliberación y construcción de consensos” y viola lo dispuesto en el Convenio 144 de la OIT, que establece la necesidad de instrumentar consultas entre gobierno, empleadores y trabajadores sobre cuestiones relativas a las normas internacionales del trabajo.
“Demandamos que el esquema de consultas a los sectores se mantenga y fortalezca”, remarca el texto del sector patronal.
A la par, apunta que que el nuevo marco de las relaciones laborales, rediseñado a través de la reforma en materia de justicia laboral, debe ser entendido conjunta e integralmente, para asegurar un adecuado diálogo social entre los factores de la producción; y apunta que “la eventual ratificación del Convenio 98”, debe ser revisada a la par de la ley secundaria derivada de esa reforma, y que se encuentra pendiente de aprobación en el Congreso.
De acuerdo con el artículo 4º de la Ley Sobre la Celebración de Tratados, estos documentos que se someten al Senado deben pasar por una comisión para su análisis, discusión y la formulación de un dictamen, pero este no fue el caso del Convenio 98, que de un día para otro se desempolvó. Tal texto fue firmado por México en 1949, pero había una reserva por una “cláusula de exclusión”, que obligaba a los trabajadores a afiliarse a un sindicato para conservar su empleo. Sin embargo, tras las reformas laborales de 2012 que hicieron compatibles la legislación mexicana y los requisitos de la OIT, en 2015 el presidente Enrique Peña Nieto volvió a enviar al Senado el Convenio para su ratificación.do





