La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que, de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC), el objetivo central de su gobierno será lograr acuerdos que permitan retirar los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos que cumplen con las reglas de origen, con especial énfasis en la industria automotriz.

Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que la posición de México es clara frente a las medidas adoptadas por Washington bajo el Capítulo 232, que derivaron en nuevos gravámenes para ciertos productos industriales.

Obviamente, nosotros queremos la disminución, o de plano (la eliminación) de todo aquello que cumpla con las reglas de origen, que está en el llamado Capítulo 232, por el que subieron aranceles en Estados Unidos.

Que se quiten esos aranceles que tiene que ver con el acero y el aluminio, principalmente. Y la disminución en el caso de los vehículos. Esa es nuestra posición”, dijo la mandataria.

La jefa del Ejecutivo explicó que, dentro de las negociaciones comerciales, México busca que los vehículos ensamblados en el país enfrenten aranceles de cero, siempre que cumplan con las disposiciones del tratado. En caso de no concretarse ese escenario, indicó que el gobierno mexicano procura una tarifa inferior a la aplicada a automóviles provenientes de Europa o Asia.

Evidentemente queremos que lleguen a cero los vehículos y, si no, pues que por lo menos no haya mayor cuota a los vehículos de México, los que no están en el tratado, que los que se hacen en Europa o Corea, que son los acuerdos a los que ellos han llegado.

Eso es lo que hemos estado pidiendo a Estados Unidos, tanto de manera personal cuando hablo con el presidente (Donald) Trump, como en las mesas de trabajo con el secretario de Comercio y con el responsable de los tratados comerciales de Estados Unidos”, destacó.

De acuerdo con Sheinbaum, en las conversaciones preliminares Estados Unidos ha planteado como prioridad asegurar el cumplimiento de las reglas de origen, es decir, que los bienes producidos en México cuenten con una cadena de suministro predominantemente integrada en América del Norte.

La presidenta señaló que su administración coincide con ese planteamiento, ya que se trata de un elemento central dentro del esquema comercial del T-MEC.

También mencionó que las autoridades estadounidenses han insistido en fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro, un objetivo con el que México igualmente está de acuerdo.

Ellos han planteado eso y pues vamos a esperar a ver ya que inician formalmente (las discusiones).

Y hay que decir que el secretario (Marcelo) Ebrard no ha dejado de estar en contacto con los secretarios estadounidenses. Ha estado en contacto permanente, igual que el secretario de Hacienda, con el secretario del Tesoro.

Entonces, hay comunicación permanente y obviamente, pues nosotros consideramos que para beneficio de ambos países las tarifas pues no deben existir”, concluyó la mandataria.

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