Bank of America (BofA) estima que la economía mexicana cerrará este año con un crecimiento de 0.6% y que en 2026 podrá avanzar a una tasa de 1%, previsión que dependerá de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y del despliegue de los proyectos de inversión planteados en el Plan México, entre otros factores.

En conferencia de prensa, Emilio Romano Mussalli, director general de BofA, consideró que el futuro inmediato de la economía mexicana estará marcado por los resultados de la revisión trilateral del T-MEC en 2026, ya que para entonces los inversionistas podrán tomar decisiones en función de las actualizaciones al pacto comercial.

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Asimismo, el crecimiento de la economía mexicana dependerá de que se pongan en marcha los proyectos de inversión programados en el Plan México del gobierno federal, que abarca el desarrollo de parques industriales, rutas de ferrocarriles de pasajeros y de carga, así como vivienda de interés social y carreteras, entre otras obras.

Igualmente, la economía mexicana podrá verse beneficiada por la derrama económica que aportará el Mundial de la FIFA de 2026 y la atracción de inversiones productivas, derivadas del proceso internacional de relocalización de empresas o “nearshoring”.

“Las condiciones están dadas para que se incremente el crecimiento de la economía en mayor nivel conforme pasen los años. El 2026 es el año en donde se tiene que terminar o esperamos que termine la revisión del T-MEC, que es fundamental (…) También esperamos que ya tengamos claridad sobre la redistribución de las cadenas de suministro a nivel global”, refirió el directivo.

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Emilio Romano —que también es presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM)— hizo ver que para consolidar a México como un destino favorito para la inversión directa, tanto nacional como extranjera, el país debe fortalecer sus condiciones de confianza y de certidumbre jurídica y regulatoria, que den tranquilidad a las empresas.

También mencionó el papel fundamental que tiene para la inversión productiva la seguridad de las instalaciones físicas y de las personas, un aspecto que el gobierno federal atiende con las nuevas políticas de combate a la criminalidad.

Sobre la reforma al Poder Judicial, que se tradujo en la celebración este año de las primeras elecciones de jueces, magistrados y ministros, Emilio Romano consideró que la llegada de nuevos juzgadores deberá aprovechase como una oportunidad para reforzar al sistema judicial y demostrar que sus resoluciones son apegadas a derecho, con pleno respeto a las garantías de personas y empresas.

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“No estamos analizando si (la reforma) fue o no fue adecuada, lo que estamos haciendo es analizar cómo podemos contribuir a que en esta nueva etapa del Poder Judicial de México se garantice seguridad jurídica y se consiga que pueda impartirse justicia de manera imparcial, pronta y expedita, que es un derecho humano de los mexicanos y de cualquier ciudadano”, comentó el directivo.

(Con información de los diarios El Universal y la Jornada)

GC