La inversión en infraestructura y la digitalización de la economía figuran entre las oportunidades que BBVA México identifica para impulsar el crecimiento del país, que todavía se encuentra por debajo de su potencial, de acuerdo con las estimaciones de sus directivos.

Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, calculó que el Plan de Infraestructura podría aportar 0.9 puntos porcentuales adicionales al crecimiento económico, mientras que la digitalización tendría un efecto permanente de 0.3 puntos porcentuales en el Producto Interno Bruto (PIB).

En materia de infraestructura, Eduardo Osuna, presidente del Consejo de Administración de BBVA México, anticipó que hacia 2027 comenzarán a observarse los primeros desembolsos para financiar proyectos que actualmente licita el Gobierno Federal en los sectores carretero, energético e hídrico.

El directivo explicó que estos financiamientos requieren tiempo para concretarse, debido a que los proyectos deben avanzar en sus procesos de licitación y contar con patrocinadores definidos, licencias y permisos antes de iniciar su ejecución.

“BBVA está trabajando muy de cerca con los ganadores de las licitaciones; son proyectos que tardan muchos meses en madurar, en un proyecto de energía o de una nueva carretera toma entre 12 y 18 meses para ver el primer peso”, señaló Osuna.

Con este calendario, el presidente del Consejo de Administración del banco estimó que 2027 será un año en el que se concretarán desembolsos para proyectos específicos que hayan cumplido con los requisitos necesarios para arrancar. Asimismo, calculó que BBVA participaría con entre 30 y 50 por ciento del monto total de los financiamientos que otorgue la banca comercial para infraestructura.

La inversión en estos proyectos forma parte de las iniciativas contempladas en el Plan México, que José Luis Elechiguerra, director general de BBVA México, consideró una ruta para fortalecer la capacidad productiva mediante la atracción de capital. El directivo señaló que el país necesita desarrollar más infraestructura y ampliar su disponibilidad de energía para atender esas necesidades.

Elechiguerra también destacó las ventajas estructurales de México para impulsar su actividad económica, entre ellas su ubicación geográfica, la integración de sus cadenas productivas con Estados Unidos y Canadá, su capacidad manufacturera y el talento de los mexicanos.

El otro componente que BBVA considera relevante para mejorar el crecimiento es la digitalización de la economía, particularmente a partir de los cambios en materia de pagos contemplados en la Ley de Economía Digital.

Sobre este proceso, Osuna señaló que una mayor incorporación de operaciones digitales puede convertirse en una palanca de crecimiento, al favorecer la bancarización y hacer más eficiente la actividad económica mediante una mayor trazabilidad de las transacciones.

Serrano estimó que el plan de digitalización podría elevar de manera permanente el crecimiento económico en 0.3 puntos porcentuales, una contribución que podría ser mayor conforme se incorporen más sectores a este proceso.

Por su parte, Elechiguerra señaló que la Ley de Economía Digital también debe contribuir a que más personas se incorporen progresivamente a la formalidad, lo que les permitiría acceder a más opciones de crédito y servicios de valor agregado.

Pese a las oportunidades que representan estas iniciativas, el director general de BBVA México reconoció que la recuperación de la economía todavía no alcanza el potencial de crecimiento del país.

“México camina por una ruta clara de mejora. Sin embargo, nos queda mucho trabajo por hacer y aún tenemos mucho potencial por capturar. Están las mejoras en el crecimiento, pero dista del que es nuestro potencial”, afirmó Elechiguerra.

Finalmente, el directivo acentuó que el Plan México establece una ruta para aprovechar las capacidades productivas del país y atraer inversiones, aunque insistió en que todavía hace falta avanzar para alcanzar mayores niveles de crecimiento económico.

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