BBVA México revisó al alza su pronóstico para la economía mexicana y ahora prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 1.8% anual en 2026, después del avance de 0.8% registrado el año previo. Para 2027, la institución financiera estima que la actividad económica alcanzará un crecimiento de 2.0% anual.

De acuerdo con su informe “Situación México”, el mayor dinamismo del PIB estaría respaldado por la prolongada resiliencia del consumo y una recuperación gradual de la inversión.

Según la institución, la fortaleza de estos componentes sugiere mejores condiciones para la actividad económica y el empleo formal en el país durante el año, además de prever que la inflación subyacente retomará una tendencia descendente a partir del segundo trimestre.

La entidad también destacó que la actividad económica mostró dinamismo en el cuarto trimestre de 2025, periodo en el que registró un crecimiento de 0.9% trimestral. A juicio de BBVA, este desempeño apunta a una mejora en 2026, impulsada por la solidez del sector terciario y una recuperación gradual de la industria.

En este contexto, el comercio y los servicios crecieron 1.5%, desempeño impulsado principalmente por los servicios profesionales y de apoyo a las empresas. En contraste, la industria registró una contracción de 1.1%, resultado de la caída observada en la construcción y la manufactura.

El informe añade que el consumo continúa como el componente más sólido de la actividad económica, favorecido por un mayor gasto en servicios y en bienes importados.

No obstante, la inversión registró una contracción de 6.6% durante 2025, afectada por la caída de 8.6% en maquinaria y equipo y de 4.6% en construcción.

A pesar de este desempeño, BBVA México prevé para este año una mejora progresiva de la inversión fija bruta, apoyada por un mayor gasto en el sector manufacturero vinculado al sector externo y por un mayor gasto público, con efecto crowding-in sobre el sector privado.

La institución también anticipa un mayor impulso del consumo privado, respaldado por las ganancias graduales de la masa salarial real.

Asimismo, estima un efecto favorable de la Copa del Mundo sobre el turismo, lo que contribuiría al dinamismo de algunos sectores vinculados a servicios.

En el ámbito industrial, BBVA prevé una recuperación de la manufactura asociada a sectores vinculados al desarrollo de inteligencia artificial en Estados Unidos, entre ellos equipo de cómputo, comunicaciones y accesorios electrónicos, así como una reversión gradual de la desaceleración observada en la construcción.

Este proceso, señala el informe, implicará una reconfiguración de la manufactura doméstica, con una mayor participación de segmentos distintos al automotriz.

“Con estos factores, se estima una recuperación gradual de la actividad económica en 2026, con un crecimiento de 1.8%, y prevé que el PIB avance 2.0% en 2027, ante una revisión exitosa del T-MEC y un efecto arrastre positivo desde el segundo semestre de 2026”, expuso.

Igualmente, estima una mejora gradual del empleo formal. En este sentido, mencionó que un mayor dinamismo de la actividad económica, junto con la recuperación del sector industrial y de la inversión productiva, será clave para consolidar una recuperación más robusta del mercado laboral formal.

En este contexto, revisó al alza su previsión de crecimiento del empleo formal para 2026, de 1.9% a 2.1%, en un entorno en el que la masa salarial continúa expandiéndose y brinda soporte al consumo, y en el que será clave superar el rezago de la inversión.

Respecto a la inflación general, considera que se ubicará en promedio por debajo de 4.0% durante todos los trimestres del año, mientras que la inflación subyacente retomará una trayectoria descendente a partir del segundo trimestre.

En ese contexto, anticipa que el Banco de México (Banxico) reanudará los recortes este mes, con un ajuste más en mayo que llevará la tasa objetivo a un nivel terminal de 6.50%.

Cabe mencionar que, el Banco Central mantuvo en febrero la tasa de referencia en 7.00%, después de haberla recortado en 300 puntos base durante 2025. La decisión respondió a una revisión al alza en sus pronósticos de inflación, que implicó una trayectoria más elevada de la inflación subyacente por los efectos anticipados de los ajustes fiscales que entraron en vigor este año.

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