En respuesta al “desempeño favorable de la economía mexicana en el primer semestre del año”, BBVA México revisó al alza su pronóstico de crecimiento para 2025, a 0.7% desde la contracción de 0.4% que estimó en junio.
Para 2026, la institución financiera vaticina un avance del producto interno bruto (PIB) de 1.0%. En junio esperaba un dinamismo de 1.2% para el próximo año.
La mejora para este año se produce pese a que BBVA mantiene expectativas de desaceleración en la segunda mitad del año.
Al respecto, Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, expuso que la debilidad en la creación de empleos ha impactado al consumo interno, un indicador que “había estado muy fuerte en México en los últimos años”.
“(Pero) estuvo en terreno negativo en la primera mitad del año y está en terreno negativo porque la masa salarial real, que había sido una fuente de fortaleza para el consumo en México, (se contrajo).
“No es que estén cayendo los salarios reales, pero sí está cayendo el empleo”, dijo durante la presentación del Informe “Situación México”, de BBVA Research.
De acuerdo con datos del Inegi, el consumo privado cayó 0.1% anual de enero a junio, mientras que la inversión fija bruta se contrajo 6.4% durante el mismo periodo. El menor dinamismo del gasto de los hogares se deriva, entre otros factores, de la ralentización que ha registrado la masa salarial real, misma que al mes de agosto reportó una variación anual de 3.9% (desde su máximo histórico de 9.8% en junio de 2023).
Serrano aclaró entonces que la mejora en las expectativas se debe al dinamismo de las exportaciones, las cuales aumentaron en anticipación a la entrada en vigor de los aranceles aplicados por Estados Unidos a diversos productos mexicanos.
Al respecto, BBVA Research expuso en su informe que, aunque el adelanto de pedidos de exportación en la primera mitad del año aportó un impulso positivo al crecimiento, la evidencia sugiere que dicho efecto fue transitorio.
En tanto, “la moderación en el ritmo de creación de empleo —en particular en el sector industrial— sugiere que el consumo privado tenderá a desacelerarse en la segunda parte del año, en un contexto en el que la inversión muestra una clara pérdida de dinamismo”.
En se sentido, Serrano expuso que en BBVA pronostican que la economía estará creciendo “algo” por debajo de la tasa potencial en los siguientes años.
“La razón fundamental: estamos ante un contexto de incertidumbre mucho más elevado de lo normal. Primero, por la incertidumbre que está teniendo el rediseño del sistema judicial en México; segundo, por lo que estamos viendo por la política comercial en Estados Unidos”, apuntó.
Sobre la inflación, la institución financiera prevé que el contexto de debilidad de la demanda seguirá propiciando un continuo descenso en el rubro de servicios, compensando el regreso de la inflación de mercancías a niveles de 4.0% anual.
Así, hacia el cierre de este año y a lo largo del próximo, anticipan una consolidación del proceso de recomposición entre la inflación de mercancías y la de servicios: mientras la primera tenderá a estabilizarse en los niveles ya alcanzados, la segunda mostrará un descenso significativo, acercándose a 3.0% anual.
De esta forma, la inflación general estaría cerrando el año en 3.8%. Para 2026 desaceleraría a 3.5% anual.
Respecto a la tasa de interés del Banco de México (Banxico), la institución contempla que el banco central sigue teniendo espacio para seguir normalizando su postura monetaria frente a la debilidad de la demanda interna y el giro en el balance de riesgos de la Reserva Federal (Fed).
“Mantenemos nuestra previsión de dos recortes adicionales de 25 pb en noviembre y diciembre, con lo que la tasa de referencia cerraría 2025 en 7.00%. Posteriormente, estimamos que alcanzará un nivel neutral de 6.50% en el primer trimestre de 2026”, expone el Informe.
En lo que corresponde al peso mexicano, BBVA anticipa que mostrará una ligera depreciación en los siguientes meses al verse afectado tanto por el muy probable menor diferencial de tasas entre México y Estados Unidos como por la desaceleración económica nacional.
Así, prevé que el tipo de cambio muy probablemente se ubique en torno a 19.44 pesos por dólar a finales de 2025 después de haber alcanzado un pico promedio mensual de 20.55 en enero de 2025.
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