Grupo Financiero BASE anticipa que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será “dura y rigurosa”, no sólo por factores económicos que resultan prioritarios para el gobierno estadounidense, sino también por objetivos no comerciales del presidente Donald Trump.
Durante una conferencia de prensa, Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico-Financiero de la institución, se refirió al optimismo que ha manifestado el gobierno federal de cara a las negociaciones con Estados Unidos rumbo a la evaluación del acuerdo comercial. Señaló que la postura positiva del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, responde a la intención de generar calma y evitar un ambiente de fuerte nerviosismo en México.
“Pero la verdad es que lo que estamos esperando es que sea una revisión bastante dura y rigurosa, tanto por la parte económica como por la parte de que Trump quiere que se logren otros objetivos diferentes a los económicos. Además, México está por convertirse en el socio comercial con el que tiene Estados Unidos el mayor déficit y, para acabarla, pues hay elecciones intermedias en noviembre en EU.
“Entonces todo apunta, y yo creo que (la revisión) no va a empezar y terminar en 2026, sino que se va a alargar hasta el 2027”, advirtió.
De acuerdo con la economista, no prevén que el país enfrente un mal resultado en el proceso de revisión, aunque sí identifican temas particularmente complejos de negociación, entre los que destaca la industria automotriz.
“No creo que México termine mal, pero el punto crucial va a ser lo que suceda con la industria automotriz, porque Trump lo ha tomado como bandera ideológica. Si se logra que se quiten los aranceles en la industria automotriz y sin que haya modificaciones mayores, yo creo que ahí sí podríamos aplaudirle a Ebrard y a todo su equipo, porque eso es lo que se ve más difícil hasta ahora”, indicó.
Siller alertó que, en caso de que la revisión del T-MEC se prolongue hasta 2027, también se extenderá el periodo de incertidumbre económica, lo que no favorece el crecimiento del país.
“Ahora, el que termine la revisión del T-MEC en el 2027 no significa que se va a quitar por completo la incertidumbre, pues ya hemos visto que Estados Unidos hace acuerdos comerciales con otros países y después anuncia aranceles por una u otra cosa.
“Entonces, creemos que mientras dure la administración (de Trump), va a seguir la incertidumbre respecto a la relación comercial entre México y Estados Unidos”, advirtió.
Respecto a Canadá, la directora de Análisis Económico-Financiero de BASE señaló que no consideran que salga del acuerdo comercial, aunque puntualizó que, de ocurrir, no sería un factor de preocupación para México.
“Inclusive, esto le daría oportunidad de crecer más a México y de obtener una mayor participación de mercado”.
Sobre la posibilidad de una eliminación del T-MEC, Siller aclaró que, a diferencia de lo que ha señalado el presidente de Estados Unidos, el tratado no expiraría de manera inmediata, ya que para ello tendría que transcurrir un periodo de 10 años.
“Está la Cláusula Sunset y se pueden reunir de manera anual hasta que se cumplan 10 años y, si no se ponen de acuerdo, pues entonces ahora sí expiraría el tratado comercial, cosa que no creemos que vaya a pasar. Tampoco creemos que Estados Unidos se vaya a salir del T-MEC… Amenazar con eso es muy del estilo de Donald Trump, pero no creemos que se vaya a salir.
“Es más, aunque Estados Unidos se saliera del tratado comercial, el comercio entre México y Estados Unidos tampoco terminaría”, apuntó.
La economista añadió que lo que sí considera “muy posible” es que la revisión derive en una renegociación, con el objetivo de evitar que el acuerdo tenga que pasar nuevamente por el Congreso estadounidense.
“Van a querer hacer modificaciones en las reglas de origen, el contenido laboral y en el mecanismo de solución de controversias. Sobre todo, las reglas de origen creemos que sí las van a querer aumentar hacia el 80% y que habrá un periodo de transición, tal como lo hubo del TLCAN al T-MEC, pero ahora ese periodo de transición va a incorporar aranceles hasta que las empresas cumplan por completo”.
En ese escenario, estimó que algunas marcas podrían optar por salir de México, particularmente aquellas que no cumplen con los requerimientos del T-MEC en materia de reglas de origen.
Asimismo, el gobierno de Estados Unidos podría exigir a México un mayor cumplimiento institucional del tratado, compromisos de inversión en sectores estratégicos como el energético, así como más gasto en seguridad, especialmente en seguridad fronteriza.
“Creemos que van a atar lo de la revisión del T-MEC, el resultado, a los avances de la lucha contra el narcotráfico y también sobre la migración hacia Estados Unidos”, señaló.
Ambos temas, dijo, representan desventajas para México de cara a la revisión del acuerdo comercial. Aunque en el Congreso estadounidense existen posturas favorables al T-MEC, también han surgido voces críticas, principalmente por considerar que México no ha combatido con suficiente fuerza al narcotráfico. A ello se suman cuestionamientos relacionados con la reforma al Poder Judicial, la desaparición de órganos autónomos, el aumento en los costos laborales, así como el deterioro de la infraestructura.
“La migración, los cárteles de la droga y que tenemos mucha dependencia con Estados Unidos, todo eso Trump lo va a utilizar como palanca para obtener una revisión más ventajosa para su país. Además, Trump ha tomado como bandera ideológica la industria automotriz y, con todo esto, creemos que seguirán los aranceles ahí”, subrayó.
En este contexto, Siller planteó que México debe apostar por generar mayor valor agregado, particularmente en la fabricación de equipo de cómputo, y posicionarse como el principal proveedor de este tipo de bienes para Estados Unidos.
“Con esas dos cosas: si tenemos mayor valor agregado y si nos convertimos en el principal proveedor, entonces México puede asegurar una segunda ola de nearshoring y, por lo tanto, ese podría ser el salvavidas para salir del estancamiento económico en el que ha caído México en los últimos siete años”, concluyó.
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