El Banco de México (Banxico) no tiene previsto cambiar su política monetaria restrictiva, a pesar de que el Banco de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos haya reactivado el ciclo de alzas a la tasa de referencia de ese país.

Jonathan Heath Constable, subgobernador de Banxico, expuso que los movimientos del banco central estadounidense son uno de varios referentes que se toman en consideración para la política monetaria de México, pero que no necesariamente se tienen que replicar en el país.

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El funcionario expuso que, ante la necesidad de hacer bajar la inflación, Banxico se ve en la necesidad de mantener su política monetaria restrictiva, con una alta tasa de interés, por un tiempo prolongado.

De momento, no es posible calcular a partir de cuándo puede empezar a subirse la tasa de referencia, aclaró Heath Constable, en declaraciones hechas al podcast Norte Económico, de Grupo Financiero Banorte.

“De aquí en adelante, no queremos, o por lo pronto con la información que tenemos, modificar nuestra postura absoluta. Aún en el caso de que la Fed decida dar un aumento más o no”, dijo el funcionario.

Banxico elevó su tasa de referencia a 11.25% en su reunión de política monetaria del 30 de marzo de este año y, desde entonces, el indicador se ha conservado en ese nivel. Los analistas del sector privado descartan que el Banco central comience a recortar la tasa en lo que resta del año, con una mayor probabilidad de que ocurra en el transcurso de 2024.

En tanto, a fines de julio pasado, la Fed de Estados Unidos tomó la decisión de aumentar su tasa de referencia en 25 puntos base, para dejarla en un rango de entre 5.25% y 5.5%, en un esfuerzo por anclar la inflación de manera más contundente.

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Lejos de considerar un recorte a la tasa de referencia, Banxico no descarta la posibilidad de tener que aplicar un nuevo aumento, en caso de considerarlo necesario.

Jonathan Heath hizo ver que, si bien la tasa de inflación general ha disminuido, la inflación subyacente –que elimina los precios más volátiles— sigue alta, de ahí que la política monetaria todavía no puede relejarse.

“Esto no significa que podemos excluir por completo algún otro ajuste, porque va a depender de la evolución de los datos. Tenemos muchos riegos todavía en el horizonte”, dijo Jonathan Heath.

Pero “en el mejor de los casos, si vemos que la inflación no cede al paso de la trayectoria que tenemos previsto es muy probable que lo que haríamos sería mantener la postura intacta por más tiempo”, agregó el funcionario.

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El subgobernador del Banxico hizo ver que las presiones inflacionarias que México observó en los años 2021 y 2022 se debieron a un proceso inflacionario internacional, ante un aumento de los precios de las materias primas, de los energéticos y de los servicios logísticos, así como al lento restablecimiento de las cadenas de suministro.

Pero ahora, la inflación que afecta a México, tiene un origen más interno, derivado de las alzas de precios de los servicios y de los costos laborales.

GC