El Banco de México (Banxico) ajustó a la baja su pronóstico para la inflación general para el primer trimestre del año; sin embargo, modificó al alza su previsión para el resto de los trimestres.
Para el periodo enero-marzo, el banco central estima que la inflación general se ubique en 4.6% anual, desde el 4.7% previsto en febrero. La inflación subyacente cerraría el trimestre en 4.7% y no en 4.6% como se calculó el mes pasado.
En el segundo trimestre, la inflación general estaría desacelerando a 4.4% anual y no al 4.3% pronosticado antes.
En tanto, para el tercer y el cuarto trimestre, la Junta de Gobierno prevé que se ubique en 4.0% y 3.6%, respectivamente. En febrero calculó que cerraría estos periodos en 3.9% y 3.5 por ciento.
No obstante, se sigue anticipando que la inflación general converja a la meta en el segundo trimestre de 2025.
“Se prevé que el proceso desinflacionario continúe, ante la postura de política monetaria y la mitigación de los choques derivados de la pandemia y de la guerra en Ucrania”, señaló la Junta de Gobierno.
En su comunicado de política monetaria, los miembros acentuaron que las previsiones están sujetas a riesgos al alza como la persistencia de la inflación subyacente, una depreciación cambiaria; mayores presiones de costos; que la economía muestre una resiliencia mayor a la esperada; afectaciones climáticas; y escalamiento de conflictos geopolíticos.
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A la baja, consideraron una desaceleración de la economía global mayor a la anticipada, un menor traspaso de algunas presiones de costos y que los niveles más bajos del tipo de cambio en relación con los primeros meses del año pasado contribuyan más que lo anticipado a mitigar ciertas presiones sobre la inflación.
“Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico se mantiene sesgado al alza”, señalaron.

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