El Banco de México (Banxico) ajustó al alza su pronóstico para la inflación general de los últimos tres trimestres de 2024, aunque mantuvo sus estimados para el cierre de este año (4.4% anual) y para el inicio de 2025 (3.1% anual).
Ahora, el Instituto central espera que en el segundo trimestre de 2024 la inflación general se ubique en 4.1%, desde el 4.0% proyectado antes; que en el tercer trimestre baje a 3.8%, ajuste desde 3.7%; y que cierre el año en 3.5%, desde el 3.4% calculado previamente.
Banxico también modificó su previsión sobre la inflación subyacente, desde el último trimestre de 2023 hasta el último del próximo año. Ahora espera que se ubique en 5.4% anual al final de diciembre, en 4.7% en el primer trimestre de 2024, en 4.1% en el segundo trimestre, 3.7% en el tercero y 3.1% en el último.

En su comunicado de política monetaria dado a conocer este jueves, el banco central destacó que hacia adelante se prevé que el proceso desinflacionario continúe, ante la postura de política monetaria y la mitigación de los choques derivados de la pandemia y de la guerra en Ucrania.
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No obstante, mencionó que los pronósticos actualizados incorporan un descenso más gradual de las inflaciones de las mercancías alimenticias y de los servicios.
“Por esta razón, los pronósticos para las inflaciones general y subyacente se revisan al alza para algunos trimestres”, subrayó.
Aunque se sigue anticipando que la inflación converja a la meta en el segundo trimestre de 2025, el Instituto agregó que las previsiones estarán sujetas a riesgos al alza como la persistencia de la inflación subyacente en niveles elevados; a una depreciación cambiaria y a mayores presiones de costos.
Igualmente, dependerá de que la economía muestre una resiliencia mayor a la esperada y a presiones en los precios de energéticos o agropecuarios.
A la baja contempla la posibilidad de una desaceleración de la economía global mayor a la anticipada, un menor traspaso de algunas presiones de costos y que los niveles más bajos del tipo de cambio respecto de inicios de año contribuyan más que lo anticipado a mitigar ciertas presiones sobre la inflación.
“Se considera que el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico se mantiene sesgado al alza”, concluyó.
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