Los municipios mexicanos con alta inclusión financiera ascendieron a 126 en 2022, desde los 88 reportados en 2021 por el Índice Citibanamex de Inclusión Financiera, lo que se debe -en parte- a la banca móvil.
Se trata de la cifra más alta desde 2017, año en que el banco comenzó a realizar esta estimación con el objetivo de generar datos para identificar barreras y áreas de oportunidad en esta materia.
De acuerdo con sus últimos datos, publicados este martes, la Ciudad de México, Baja California Sur, Quintana Roo y Nuevo León son las entidades con mayor acceso a productos y servicios financieros útiles y asequibles.
En tanto, Puebla, Guerrero, Zacatecas, Oaxaca y Chiapas, son los estados con una inclusión financiera “muy baja”. Estos, además se caracterizan por observar bajos niveles de desarrollo económico.
“El número de municipios con muy baja inclusión financiera disminuyó 13% en los mismos años, siendo la mayor reducción observada desde que se comenzó a registrar el índice.
“Aquí se concentra 4% del PIB del país”, puntualizó el estudio.
Cabe mencionar que cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) exponen que el año pasado, los indicadores de inclusión financiera avanzaron en su mayoría con respecto a 2021, pero los mejores resultados se localizaron en los contratos de banca móvil (con un crecimiento de 19%), indicador que incorpora la tendencia a una mayor digitalización de los servicios bancarios.
Al respecto, el Índice Citibanamex acentuó que los contratos que utilizan banca móvil representaron la variable con mayor crecimiento de 2017 a 2022, con un incremento de 400%.

“Si bien el propósito inicial de este tipo de cuentas fue facilitar las transferencias de recursos, en la práctica su funcionalidad ha trascendido más allá, pues ayudan a consolidar transacciones como el ahorro y a hacer un uso más eficiente de los créditos.
“Como han documentado diversas instituciones, incluso a nivel internacional, la banca móvil puede ser una vía de acceso y un catalizador importante en el crecimiento de la inclusión financiera”, remarcó el estudio, el cual retomó que el Banco Mundial ha documentado que el dinero móvil ayuda a crear nuevas oportunidades para mujeres, personas pobres y otros grupos tradicionalmente excluidos del sistema financiero formal.
Incluso, añadió, hay evidencia (todavía incipiente) de que las cuentas de dinero móvil ayudan a eliminar disparidades de género.
El análisis de Citibanamex resaltó que, en el caso de México, se ha impulsado la adopción de la banca móvil desde diversos frentes, lo que ha aportado para su crecimiento.
En ese sentido, resaltó que el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) inició operaciones en 2004. Este sistema permite realizar transferencias por la vía digital, apoyándose de la cuenta CLABE (Clave Interbancaria) para realizar operaciones entre diversos bancos e instituciones financieras.
“Si bien la cronología de los sistemas de pagos en México data desde mediados de los noventa, la tecnología SPEI marcó la estandarización de las transferencias digitales, al día de hoy la plataforma continua vigente, ha evolucionado y adoptado nuevas funcionalidades a través de mecanismos como CoDi y DiMo las cuales facilitan las transferencias electrónicas a través de la implementación de códigos QR, tecnología NFC y asociación de un número de celular a una cuenta bancaria”, destacó.
Contrario al crecimiento de los contratros que utilizan banca móvil, los indicadores de inclusión financiera vinculados con Terminales Punto de Venta (TPV) registraron importantes retrocesos en 2022.

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