Tras meses de dificultades económicas derivadas de la pandemia de COVID-19, la banca de América Latina tendrá un panorama más estable en 2022, estimó la calificadora Moody’s.
En su opinión, la normalización del crecimiento económico en la región donde está México mejorará las condiciones operativas de los bancos; sin embargo, estos enfrentarán “riesgos manejables” relativos a las presiones inflacionarias, mayores tasas de interés y los relacionados con debilidad de los mercados laborales.
No deje de leer: Ganancias de la banca crecen 48% a octubre: CNBV
La generación continua de utilidades, elevadas reservas para enfrentar posibles impagos y “sólidos” colchones de capital compensan el potencial de incremento en los riesgos de activos, señaló la firma en el reporte “Banks-Latin America 2022Outlook”.
“Las tasas de vacunación han avanzado en América Latina y han superado 60 por ciento de la población en la mayoría de los países. Esta situación ha ayudado a relajar las políticas restrictivas de salud y a generar un apoyo para el entorno operativo y las perspectivas de negocio”, señaló Rodrigo Marimón, analista de Moody’s.
“Por otro lado, mientras que las tendencias demográficas de una población joven y la baja inclusión financiera presentan oportunidades para los acreedores en general, la perniciosa desigualdad de ingresos que existe en la región continúa afectando la recuperación económica y las demandas sociales incrementan los riesgos políticos.”, añadió.
De acuerdo con el coautor del reporte, las condiciones crediticias se normalizarán en América Latina con el soporte de la recuperación económica global y conforme aminoren los efectos de la pandemia y se adapten negocios y consumidores.
Sin embargo, apuntó, las perspectivas serán diferentes para los sistemas financieros de los distintos países.
“La fuerte liquidez, adecuados niveles de capitalización y sólidas reservas para pérdidas crediticias, ayudarán a mitigar los riesgos de corto plazo que surgen del incremento en las tasas de inflación y de interés -situación que afectará los indicadores de calidad de activos de los bancos más grandes, a partir de los bajos niveles actuales-, mientras que los bancos de nicho más pequeños continuarán vulnerables a un mayor deterioro por motivo de su menor diversificación y alta exposición a deudores más débiles”.
De acuerdo con el reporte, las tendencias demográficas y socioeconómicas únicas de Latinoamérica hacen que sea una región ideal para la expansión Big Tech y fintech, que están dirigidas a los grandes segmentos desatendidos de menudeo y Pymes.
La baja penetración de crédito -de 60 por ciento como porcentaje del PIB en promedio- y los sistemas altamente concentrados, dan lugar para la innovación de productos con potencial de derribar barreras de entrada a productos financieros formales. Adicionalmente, la regulación pro fintec fomentará la competencia y pondrá a prueba los modelos de banca tradicionales en general,señaló.
Las ganancias de la banca comercial en México crecieron 48 por ciento en los primeros 10 meses del año, informó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Durante el periodo, la utilidad neta de las 50 instituciones financieras que integran el sector sumó 146 mil millones de pesos, de acuerdo con datos del órgano regulador.
Sin embargo, la actividad crediticia aún no se recupera de la menor demanda que generó la crisis del COVID-19. El financiamiento vigente de la banca múltiple ascendió a 5.3 billones de pesos en octubre, lo que representó una baja anual real (considerando la inflación) de 5.3 por ciento.
FF





