Banamex no prevé que México cierre el año en recesión, aun cuando la economía se ha mantenido prácticamente detenida. Así lo afirmó Sergio Kurczyn, director de Estudios Económicos del banco, quien reconoció que el avance del PIB será apenas de 0.2% en 2025, pero descartó una contracción en el último trimestre.
“Está estancada la economía mexicana. Habrá de crecer 0.2% este año, pero la buena noticia —dentro de esta mala noticia— es que no vemos en el cuarto trimestre que nos vayamos a ir hacia una recesión en México”, expuso durante una conferencia de prensa.
Kurczyn recordó que el bajo crecimiento estaba previsto desde inicios de año, particularmente por el impacto de la política comercial de Estados Unidos y la imposición de aranceles a productos mexicanos.
A lo anterior sumaron factores internos que han frenado la actividad, como el esfuerzo por alcanzar una consolidación fiscal.
En esa materia, el economista señaló que el gasto público, el aumento de las pensiones contributivas y no contributivas, junto con la caída de ingresos petroleros, han provocado “un deterioro alarmante” en las finanzas públicas.
Bajo este escenario, advirtió que la deuda pública podría llegar a 60% del PIB en uno o dos años.
En su análisis también incluyó la reforma judicial, a la que calificó de “extravagante”.
“No sólo es negativa, sino extravagante. Ningún país en el mundo ha puesto a elección todo el conjunto del sistema judicial. Esto es extravagancia, y la implementación ha sido mala y ha habido mucho desorden.
“¿Alguien podría decir que es una raya más al tigre la reforma a la ley de amparo a la reforma judicial? Y pues yo diría, sí, una raya más a un tigre que no nos gustó”, manifestó.
Pese a que el banco no anticipa una recesión en 2025, Kurczyn subrayó que el riesgo permanece elevado.
“Mientras más cerca estás del 0.0%, es más fácil que vayas a una recesión”, apuntó.
De cara a 2026, Banamex proyecta un escenario más favorable. Espera que el PIB repunte 1.5%, impulsado principalmente por el sector secundario —industria, manufactura, construcción, minería y generación eléctrica—, además de un mayor dinamismo del consumo privado y de la inversión.
Cabe mencionar que, hoy, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recortó su estimación de crecimiento para México y ahora prevé que la economía avance 0.7% este año, después de haber calculado previamente un crecimiento de 0.8 por ciento.
Para 2026, el organismo considera que el Producto Interno Bruto (PIB) aumentará 1.2%, una ligera disminución respecto del 1.3% que tenía en sus proyecciones anteriores.
En cuanto a 2027, mantiene una expectativa de expansión de 1.7 por ciento.
En su última actualización sobre las finanzas públicas correspondientes a octubre, la Secretaría de Hacienda modificó su proyección de déficit amplio para 2025 —los requerimientos financieros del sector público— y la ajustó de un rango entre 4.3% y 4.4% del PIB a un cálculo puntual de 4.5%, por encima del 4.3% considerado en el paquete económico publicado en septiembre.
A finales de noviembre, el Banco de México también ajustó sus estimaciones y redujo su proyección de crecimiento para 2025 de 0.6% a 0.3%. Para 2026, mantuvo su expectativa de avance en 1.1%, con un intervalo entre 0.4% y 1.8%, por lo que anticipa que será hasta 2027 cuando el país retome tasas superiores a 2.0 por ciento.
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