La inflación en México impacta con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos durante 2026, después de que en 2025 el comportamiento había sido inverso, de acuerdo con un análisis elaborado por Banamex.

En un reporte económico, la institución financiera indicó que la información más reciente evidencia una reversión en la tendencia observada el año pasado, por lo que en el presente ejercicio la inflación ha resultado más elevada para los segmentos de menores ingresos.

Banamex precisó que la mayor presión inflacionaria sobre los hogares más vulnerables se concentra en educación, salud y transporte, mientras que en el rubro de alimentos y bebidas se observa una convergencia entre los distintos grupos poblacionales.

El banco añadió que parte de ese impacto ha sido compensado por una inflación más moderada en bebidas alcohólicas, tabaco y recreación para los hogares de menores ingresos.

“Considerando que la inflación tiende a empeorar las condiciones de pobreza, los hallazgos son malas noticias para el desarrollo económico”, acentuó.

De acuerdo con el análisis, la inflación opera de manera similar a un impuesto al consumo, debido a que los hogares de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus recursos al gasto corriente y cuentan con una capacidad de ahorro más limitada, mientras que los de mayores ingresos asignan una menor parte de sus recursos al consumo.

En ese sentido, Banamex explicó que un impuesto al consumo suele ser regresivo, ya que el efecto sobre los hogares de menores ingresos es proporcionalmente mayor.

Asimismo, destacó que los hogares ubicados en los deciles más bajos de ingreso y gasto presentan una mayor vulnerabilidad frente a episodios inflacionarios, debido a que mantienen una proporción más elevada de sus recursos en efectivo y tienen menor acceso al sistema financiero formal, lo que restringe sus mecanismos de protección ante la pérdida de poder adquisitivo.

“De aquí que aumentos en la inflación tienden a afectar en mayor medida a los hogares con menores ingresos, es decir, tiene efectos similares a los de un impuesto regresivo”, apuntó.

Por el contrario, el banco señaló que para los hogares con mayor inclusión financiera y participación en el sector formal, la inflación puede o no representar un impuesto efectivo, dependiendo de la evolución de los salarios respecto al alza de precios.

“En la práctica el efecto de la inflación diferenciado entre segmentos de ingreso dependerá de la relación entre el crecimiento de los ingresos nominales y de los precios, así como de la comparativa entre la inflación promedio y la de cada estrato de gasto”, indicó.

En su reporte, Banamex recordó que la inflación general repuntó desde el inicio de 2026, luego de haberse mantenido relativamente estable y por debajo de su promedio histórico durante 2025, cuando se ubicó en 3.8%, frente a un promedio de 4.5%.

Detalló que la inflación promedió 4.1% en el primer trimestre de 2026 y avanzó a 4.6% en marzo de 2026.

La institución resaltó que el comportamiento inflacionario no ha sido homogéneo entre sus distintos componentes.

En el componente subyacente, señaló que la inflación de mercancías se ha acelerado por la aplicación de mayores impuestos y aranceles, mientras que la inflación en servicios permanece persistentemente elevada.

Respecto al componente no subyacente, indicó que éste ha mostrado un repunte derivado de un choque alcista en los precios de frutas y verduras, así como, en menor medida, en energéticos.

“Un comportamiento diferenciado también se refleja en la inflación que enfrenta cada hogar dependiendo de su patrón de gasto, el cual tiene similitudes con los rangos de ingresos”, concluyó.

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