La Inversión Fija Bruta (IFB), definida como el gasto en maquinaria, equipo y construcción, se va a mantener en niveles “relativamente bajos” durante los siguientes años, estimó Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Ve por Más (BX+).

De acuerdo con sus perspectivas, el gasto público de capital va a seguir acotado a unas cuantas obras emblemáticas de la administración actual. “Incluso, no descartamos recortes, si no se cumplen algunas de las métricas con las que se armó el presupuesto 2022 (crecimiento del PIB de 4.1por ciento), y para mantener el gasto social.

Por otro lado, añadió, la inversión privada será limitada por la incertidumbre asociada a la política aplicada en sectores clave (energía, por ejemplo); la amplia capacidad ociosa en algunas industrias, resultante de la crisis de 2020 y los pocos apoyos otorgados, así como tasas de interés más elevadas.

En septiembre, la inversión cayó 1.6 por ciento frente al mes anterior, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Con este nuevo retroceso mensual, el tercero del año, la IFB en el país se ubica en niveles de 2011.

“La debilidad de la inversión en México se presenta desde mucho antes de la pandemia y se debe, principalmente, a que el entorno no es favorable para hacer negocios”, señaló Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base.

“La incertidumbre política y económica han puesto un freno a la inversión desde la cancelación de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en 2018, así como otras decisiones del gobierno que han puesto en duda la confianza en las instituciones del país”, añadió.

No deje de leer: Consejo Mexicano de Negocios lamenta bajos niveles de inversión

Esta semana, el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) lamentó los bajos niveles de inversión en el país, por lo que llamó a generar las condiciones para mejorar el clima para hacer negocios.

Saldaña, de BX+, comentó que el crecimiento se va a moderar en 2022,en relación a lo visto en 2021, debido a que ya no contará con una fácil comparación de efecto rebote.

“Tras rebotar 5.6 por ciento este año, estimamos que el PIB exhiba menores tasas de crecimiento a partir de 2022 (2.6 por ciento), y sea hasta 2023 (2 por ciento) cuando recupere los niveles de 2019”, refirió.

Lo anterior, explicó, se encuentra sustentado por la disipación del efecto “rebote”, asociado a la contracción de 2020; la persistencia de algunas obstrucciones a la producción, aunque menores que en 2021, y los bajos niveles de inversión observados antes de la crisis pandémica y durante el proceso de reapertura y recuperación económica.

FF